Compra los mejores DVD al mejor precio!

  • Defensa personal femenina
  • Tai Chi Chuan Vol. 2
  • DVD_BURTON.jpg
  • DVD_PSF1.jpg
  • Semicontact

ABAD AGUILAR. 2007 BILBAO. CURACIONES BUDISTAS

2007 BILBAO.
CURACIONES
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR REALIZANDO CURACIONES BUDISTA

Estimados compañeros y hermanos budistas

Es para mí una fabulosa liberación compartir con todos, lo que a buen seguro considero fue una curación budista, en la peligrosa lesión cervical que sufrí hace más de un año. Los síntomas fueron un indicativo de que la rotura fue severa e importante; Parálisis, mareos, pérdida de fuerza, etc., como consecuencia de un desafortunado desequilibrio en un simple ejercicio de Yoga.

Quizás fue mi destino, quizás fue una llamada de atención, pero como profesora de Yoga he visto y conocido muy pocos casos en los que alguien se pueda hacer daño en la práctica de un ejercicio. Y sin embargo, yo me rompí. Como budista que soy, creo que nada es casual. Y si además de que algo que en la estadística puede pasar una de cada millón, yo estoy segura de que aquel día el encuentro con mi maestro estaba anunciado por las estrellas.

Quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecer y saludar en primer lugar a nuestro Maestro Huang. C. Aguilar, quién me impregna con la enseñanza del Budismo Chan y las Artes Marciales de Shaolin, su transmisión, su canalización y su ejecución, en la búsqueda de un estado permanente de paz interior, y compartir con todos mis hermanos del Monasterio, compañeros y lectores del foro, sus enseñanzas.

Muchos me conocéis de compartir las clases que el maestro nos imparte, o de realizar labores de Auxiliar de Monitor, Monitor o Instructor en las distintas disciplinas que se imparten en los centros de nuestro Monasterio y principalmente en Zen4 Costa habitualmente desde los últimos 4 años. Pero para los que no me conozcan, os diré que soy monja novicia del Monasterio Océano de la Tranquilidad y llevo practicando 11 años las A.A.M.M. internas. En la actualidad soy Instructora de Tai Chi Chuan 1º DAN, Instructora de Chi kung, Instructora de Yoga y practicante de Meditación Chan de la escuela ZEN4 Costa de Bilbao.

El hecho sucedió cuando asistiendo a la clase de CHI KUNG de las tardes, mi maestro Huang Aguilar nos mandó realizar un ejercicio de YOGA para trabajar la rectitud de nuestro eje interno en el plano vertical, controlando el movimiento del cuerpo, tal y como nos lo ha enseñado. No sé por qué razón pero las fuerzas me fallaron, perdí el control y caí como una piedra. Mi cuello no soportó el peso, quizás ni siquiera percibí que me derrumbaba, por lo que no pude dejarme caer al suelo rodando como siempre había hecho, para canalizar físicamente la perdida de equilibrio y posición. Noté como se dobló mi cuello hacia delante y hacia atrás y sentí un enorme latigazo en él. Un intenso dolor recorría la parte derecha de la cabeza, la nuca y cuello. Sentí que me mareaba, todo alrededor se oscurecía, quizás inconscientemente dirigí mi mirada en busca de mi maestro que se encontraba frente a nosotros en la sala mostrando la posición y en seguida pude ver la imagen de mi maestro, dirigirse hacia mí.

Me había visto caer, se acercó hasta mí y comenzó a hablarme, creo que a preguntarme pero no podía entender lo que me decía, oía su voz lejana. No importaba, me sentía segura porque estaba con mi maestro, aunque lo que estaba seguro es que estaba perdiendo el conocimiento. Yo no pude saber que me hizo, pero puso sus manos por detrás de mi cabeza y comencé a sentir que el mareo y el malestar desaparecían. Siguió manipulando mi cuello con tanta sensibilidad y precisión, que parecían caricias, pude sentir como a través de sus manos me llegaba un calor intenso a la cabeza y observaba como presionaba en diferentes puntos, como solo puede llegar a hacerlo un gran maestro de Chi kung. Yo me concentraba en mantener mi pensamiento en la respiración e intentar relajar mi cuerpo, corazón y mente, pero era la capacidad de este hombre el que lo hacían por mí. En seguida recorrieron por mi mente sentimientos de atención, protección y amor incondicional como el que una madre da a sus hijos, aliviándome y reconfortándome.

Creo que no podré olvidar esos momentos fugaces. Todo empezó con un sonido de partirse huesos, momentos de aturdimiento, dolor y ennegrecimiento de la sala de entrenamiento para pasar en unos segundos al calor, al bienestar, a la confianza, a recibir con respeto, a recibir sin pedir nada a cambio, sin intentar impresionar o exhibir fuerza alguna. A los grandes maestros creo que se les reconoce por los pasos suaves y silenciosos que dan.

El Maestro permaneció detrás de mí en todo momento, observando mis reacciones. Como debí sentirme, que volví a colocarme de pies para seguir la clase, no me dijo nada para no alarmarme pero su atención y preocupación, eran más que evidentes. Con los años de práctica, he observado que el maestro rehuye de aplicar ese tipo de Chi Kung de curación instantánea, huye de ser reconocido como curandero, mago, o sanador en este loco mundo de charlatanes y locos gurús. He visto y aprendido que ese poder que creo tiene, esa fuerza vital que el domina, esa energía misteriosa con la que comulga, solo es mostrada cuando siente que existe una necesidad manifiesta, un peligro evidente, una gravedad real. Quizás gracias a eso pude ver, sentir y experimentar el Chi kung de mi maestro, que yo tanto anhelaba y perseguía en mis ya muchos años de entrenamiento de Chi Kung. En la oscuridad, vi la luz. En el frío, el calor. En el desconsuelo el consuelo. En el dolor la felicidad.

Intenté seguir en clase calmando mi respiración mediante ejercicios estáticos básicos de Chi Kung. Mi espíritu quería seguir pero mi cuerpo estaba seriamente dañado y enseguida noté que me mareaba de nuevo y decidimos que abandonara el kwon. Ahora entiendo, al ver lo sucedido a mi hermano el maestro José Manuel Álvarez cuando recibió un golpe a penas sin tocarle, en una demostración del maestro en el seminario de Chi kung, que cuando sufres una gran conmoción o impacto de Chi Kung, no eres consciente realmente de lo que está pasando. Al estar el maestro a tu lado y regalarte su energía para reanimarte, te sientes tan bien que piensas que lo que ha pasado no es para preocuparse tanto porque tu espíritu se siente acompañado y reconfortado, o incluso ni llegas a enterarte, como en el caso de mi hermano.

Terminó la clase poco después de que saliera, y mi maestro permaneció conmigo alerta, como un guerrero en el campo de batalla, observando cómo andaba, como me desenvolvía en el vestuario para cambiarme de ropa, haciéndome preguntas, todo para ver mis reacciones, me preguntó si Iñaki iba a buscarme, a pesar de que vivo a 1 km de la escuela y le contesté que no hacía falta porque me veía capaz de hacerlo, pero antes de dejarme marchar, me dijo que tuviera muchísimo cuidado con mis movimientos y que intentara controlar la posición recta del cuerpo. No te resultará difícil porque llevas muchos años entrenando esto y si hubiera algún problema, llámame a la hora que sea.

Decidí realizar aquel corto viaje hacia mi casa, confiando en mis fuerzas, decidida y confiada en mi entrenamiento. En realidad en mi interior se mezclaban sentimientos de miedo y dolor con los de confianza en mi fuerza interior para comportarme como un guerrero y aun herido en la batalla llegar a la paz de mi hogar.

Volví a casa bastante agotada y al verme tan pálida, Iñaki, mi marido, hermano del Monasterio y artista marcial con más de 20 años entrenando, se asustó muchísimo. Me preguntó y le dije que me había doblado el cuello pero que el maestro me había atendido,… realmente estaba todavía conmocionada.

Esa noche fue larga, Iñaki llamó por teléfono al maestro tres veces, estábamos muy preocupados. La primera vez, para decirle al maestro lo mal que me veía y pedirle consejo y el maestro le dijo que no dejara de observarme y escucharme y comprobara la evolución. Ante cualquier duda llevarla al hospital y que le llamara para lo que sea. Yo empezaba a sentir más fuertes dolores en la cabeza e incluso tenía una ligera parálisis y no podía mover ni el hombro ni el brazo derecho. Una segunda llamada: -“Maestro, la veo muy mal ¿la llevo al hospital? “- . Con tus muchos años de experiencia marcial, comprueba si es como del enfriamiento, mira bien si es entumecimiento o si mejora con el reposo e inmovilización absoluta, sino, “Al especialista directa”. Si ves que empeora, llévala al hospital y con esa preocupación, decidimos esperar qué sucedía. En la tercera llamada, el maestro le dijo: Si quieres llévala al Hospital de inmediato, o decide pasar la noche en casa y yo me encargo de su cuidado desde ahora mismo. Decidimos ver cómo pasaba la noche, y tras unas pocas horas de sueño decidimos, no ir al hospital. Los dos conocemos a nuestro maestro de muchos años, confiamos plenamente en sus habilidades terapéuticas y en sus conocimientos médicos. Son muchos años demostrando con sus curaciones o tratamientos en la recuperación de lesiones muy graves, a muchos compañeros como, Rafael Ramírez, los maestros David González, (con roturas de tendones en tobillos, o rodillas, José Manuel Álvarez (al que salvó de un paro cardíaco en la escuela de costa) y otros e incluso a él mismo, que han dejado mudos a muchos médicos profesionales de la medicina moderna.

A la mañana siguiente volví a consulta de mi maestro, en su gabinete de Costa, donde ya pudo hacer una valoración profunda de la lesión y planificación de las estrategias para su reparación. Me explicó que había sufrido un esguince severo que afectaba a los nervios motores de la parte derecha y a los nervios auditivos con pérdida de equilibrio, etc., -“Nada difícil de tratar por mí”. ¡Ahora era consciente de la gravedad de la lesión! En muchas ocasiones he oído hablar al maestro que el cuerpo refleja como estamos por dentro, hay que conocerlo y cuidarlo para que no quiebre. Y siguió diciendo: Si hubieras ido al hospital, te hubieran ingresado y hubieras permanecido inmovilizada unos días, en casa con un collarín por lo menos 2 o 3 meses y después la rehabilitación. Hemos tenido mala suerte, esto es serio.

Así que como un guerrero comenzó su combate. Fue muy extraño pero me colocó desde los huesos de las rodillas, cadera, lumbares, dorsales y por último las cervicales. Yo no entendía nada de lo que hacía, lo único que sentía es que cada día que pasaba sus manos sobre mí, me encontraba totalmente distinta. Los días siguientes continuó reparándome canalizando su Chi Kung con técnicas de presión y movilizaciones sobre todo, en la cabeza y el brazo y la pierna derecha en toda su extensión, me comentaba para mi entendimiento, que era como si todos los nervios se hubieran contraído, a la vez que seguía enseñándome, porque es un gran maestro. ¡Qué palabra tan grande! No hay un solo instante que permanezca al lado de mi maestro y descubra un mayor entendimiento de lo que esa palabra significa dentro de mí. Tuvo que estar conmigo en sesiones de más de una hora. Mientras realizaba las técnicas, me hablaba sobre la anatomía humana, de cómo le ha servido su conocimiento de las A.A.M.M., sobre todo la maestría en Chi Ná y en Tui Shou para desarrollar la sensibilidad, la precisión, de las técnicas de presión sobre puntos vitales que depende de la presión que ejerzas, hablando con la precisión de micras de presión, pueden matarte o rehabilitarte y de cómo ha tenido que practicar con el consentimiento de los pacientes y siempre al lado de su gran maestro en China por la gran responsabilidad que conlleva. Pero que realmente lo que le ha ayudado a que su Chi kung sea tan elevado, es alcanzar una perfecta comunicación con el Budismo Chan, a través de la meditación. Tan solo Tres días después, mi recuperación era tan sorprendente que me desbordaba la alegría. Todo el mundo me lo decía, que mi cara reflejaba, felicidad, alegría e incluso durante el primer día, cuando aún se mantenía el dolor y la parálisis. De nuevo me encontraba tan bien que no reconocía el estado en el que me encontraba. Las mismas sensaciones de armonía, paz, calor y protección que sentí en la sala de entrenamiento con mi maestro poniéndome las manos detrás de mi cabeza. En seguida solicité a mi maestro que quería reincorporarme a las clases de Chi Kung. Con mucho cuidado y supervisión, mi maestro me dijo que serviría para reforzar su trabajo de tratamiento y vigilancia sobre todos y cada uno de mis movimientos. Así que acepto. Tan solo cuatro días en sus manos y estaba entrenando de nuevo en el mismo lugar en el que todo se oscureció. ¿No es del todo Increíble?

He sido testigo directo junto con mis hermanos del Monasterio Océano de la Tranquilidad y las cámaras de TV. de Antena 3, de las demostraciones que nuestro maestro a realizado, sin condiciones ni engaños, como Chi kung camisa de hierro, Chi kung de las brasas, pasar una pala incandescente por la lengua, apagar velas a distancia, percibir sin ver, etc. Y no puedo negar que creo haber vivido una realidad y un tiempo histórico.

Pero más sorprendente es que el maestro Huang C. Aguilar, desarrolle sus capacidades sobrehumanas de Chi Kung elevado, en perfecta comunión con la esencia pura del chan, y lo canalice para reparar y salvar las vidas, incluso de aquéllos que han intentado quitársela. En mi humilde opinión, no hay nada más hermoso y más humano. Roza casi la perfección e ideal del Buda.

CONMOCION INTERIOR EN LOS ULTIMOS AÑOS

Mi maestro no sólo sigue reparando mi cuerpo, sino las cicatrices más profundas que mi corazón alberga y que no soy capaz de reparar, por tantas agresiones, falta de respeto y de perdón a mí misma y a los demás, y también conmociona mi mente para que sea comprensiva y fuerte, al igual que a todos mis hermanos y compañeros. Y es por esta razón por lo que en los últimos tiempos, son muchas las experiencias vividas de la mano de mi maestro. Me ha hecho sentir que el chi se movía, cuando el maestro se colocaba detrás de mí y absorbiéndolo por detrás de mi cabeza sin tocarme, lo movía y penetraba por debajo, de nuevo en mi interior, en forma de calor intenso. Ha movido los latidos de mi corazón de forma arrítmica y profunda desde la distancia, ha permitido que observara el vuelo ralentizado de una flecha disparada con su arco, me ha hecho ver y sentir la tristeza del corazón y su dolor, para apreciar la calma, ha permitido que no escuchara los latidos del corazón por unos instantes para sentir otro estado de percepción de mi cuerpo y se ha anticipado a mis pensamientos e inquietudes en muchas ocasiones.

¿No es todo esto una locura?

Yo estoy segura que con su elevado Chi kung me inunda para transformarme, forja la espada en mi interior y hace que soporte mejor el peso de mis propias cadenas, que haya un poco más de humanidad dentro de mí.

Ahora veo con claridad y me atrevo a decir que sin nuestro queridísimo maestro Huang C. Aguilar, el mundo y los que en él habitan, estamos abocados a la autodestrucción. Y ésta es la razón de su existencia, ser el transmisor del Budismo Chan en Occidente y hacer que florezca.

Maestro, eres la tormenta que golpea mi corazón y mi mente para que despierte. Por segunda vez vi la extraña estrella que cada pocos años aparece y desaparece de tu cuerpo. La primera hace ya 7 años. Esta semana la tenías en tu pecho, sobre tu corazón. A mí me permitiste salir de la fila de entre todos para poder sentarme a un metro de ti y observar con detenimiento su forma, su caprichosa forma de estrella perfecta que va y viene. Hace unos pocos días el Sol, la tierra y la luna se alinearon provocando un hermoso eclipse, de la luna llena. Yo aquí frente a tu posición también sentada, observando esta forma caprichosa de estrella sobre tu corazón, siento que también estoy alineada. Tú, mi maestro, yo frente a ti, y la estrella que flota sobre tu corazón en medio de los dos. Un perfecto alineamiento del firmamento de dos seres humanos. La estrella que me dirige en la inmensidad de la noche para que pueda, quizás, contemplar un nuevo amanecer. Así lo siento por lo que le estaré eternamente agradecida. Reciba mi más sincero y respetuoso saludo,

Maite Gorostiaga
Monja Novicia del Monasterio Océano de la Tranquilidad

Instructora de Tai Chi CHuan
Instructora de Chi kung
Instructora de Yoga.

Curaciones Budistas

Estimados compañeros y hermanos budistas.

Como muchos habréis leído en el POST que hace referencia al increíble golpe que recibí del Maestro Aguilar en el pasado curso de Chi Kung del día 2 y 3 de Febrero, la emoción por lo vivido, lo que me trasmitieron los más de 60 testigos que estuvieron presentes en ese curso, me hicieron también compartir con todos que el maestro Aguilar, me había ayudado de una manera que no puedo agradecer con palabras. Un ataque al corazón que sufrí de joven.

Es ahora que oigo a mi hermana, compañera y alumna, Maite Gorostiaga, hablando de su realidad y de su experiencia, que siento, que yo he provocado en muchos que se empiecen a desvelar tantas y tantas curaciones, atenciones, ayudas, consultas, tratamientos, que el maestro Aguilar, a ejercido y regalado desinteresadamente la mayoría de las veces a muchos alumnos y desconocidos. Algunos que llegaban de otras provincias, tan solo para pasar consulta con el maestro Aguilar. Sin embargo el no vive de ello, y jamás lo ha publicitado, de hecho, lo de mi corazón fue durante una de sus clases de Tai Chi que daba en Costa, y después de curarme, el maestro Aguilar volvió a retomar la clase siguiente, no dando importancia a lo que había hecho.

Sin embargo somos muchos los testigos que hemos vivido, visto y comprobado como muchos de los alumnos de Kung-Fu que se rompían en clase, solicitaban, ser atendidos por el maestro Aguilar y no por nadie mas. La reputación del maestro Aguilar no era cuestionada, ya que todos podíamos hablar con los que se recuperaban, y éramos, testigos de cómo regresaban al entrenamiento, antes de lo normal y en muchos casos recuperando cosas que ni siquiera se habían roto en la lesión.
Sin embargo has sido tu quien al abrir este foro, me has hecho de nuevo pensar sobre lo que viví y de cómo me conmocionó, Curaciones Budistas ¡¡¡.

Quiero decirte algo personalmente, Maite. Yo como maestro no ha sido, sino ahora que al leer tus palabras me he dado cuenta de eso, y es que el maestro Aguilar quizás incluso el sin saberlo haya estado curando a la gente desde hace tantos años sin el saber que los resultados de sus curaciones no eran motivadas por sus habilidades como terapeuta sino como maestro Budista. Pero esto solo es una reflexión.
Y por esta reflexión, creo que lo que me paso con el corazón no fue sino una verdadera curación budista algo que escapa a la comprensión fácil o lógica rápida, algo que como tú Maite, yo también he sentido, calor, protección, paz, tranquilidad, junto a una gran dosis de bienestar y estado que difícilmente se puede describir en palabras sino las has vivido junto con la curación. Me has hecho derramar alguna lágrima a pesar de ser un adulto, preparado para la dureza del día a día. Y es que tus palabras están llenas, no solo de amor, cariño o agradecimiento si no que transmiten muchas emociones, personales que creo nadie han sabido describir como tú. Creo que has conseguido describir de manera acertada lo que se siente. Yo no pude hacerlo. Te agradezco enormemente que pongas palabras a lo que yo también sentí. A sido una gran experiencia leerte, mi querida compañera.

El maestro siempre ha evitado esa palabra, siempre ha hablado con humildad, siempre habla de que tan solo el ayuda, pero creo que buda habla por sus manos, sino como puede ser tanta perfección.
Mi caso fue aunque de mucho mayor riesgo por lo que implica la parada cardiaca, no mas hermoso que el tuyo, Maite, en mi caso yo iba conduciendo dirección a Bilbao realizando mis tareas de trabajo fuera del entorno marcial cuando de repente empecé a encontrarme con un malestar diferente a cualquier malestar que había tenido en otras ocasiones en este caso eran unas sensaciones de angustia que invadían mi cuerpo en forma de fatiga, mareo, dolor de pecho, dolor del brazo y sensación extrema de que no podría aguantar ni un minuto mas.
La fortuna o el destino ”quizás ” hicieron que me encontrara conduciendo con el stress del tráfico a dos minutos de la escuela, tratando de salir por la autopista colapsada por el tráfico como viene siendo habitual a esas horas. Trate de llegar como pude a la escuela, no se me olvidara jamás la mirada de la gente cuando salí de mi vehiculo que deje aparcado encima de la acera que estaba situada frente al portal de la escuela, llegue a duras penas a la escuela casi arrastras, creo recordar que eran las seis y cuarto cuando mire mi reloj subiendo todavía por el ascensor que me llevaba a la escuela.

Nada mas abrir la puerta vi. al maestro que estaba impartiendo la clase de tai Chi como era habitual, nada mas verme salio disparado en mi ayuda al ver en el estado en que me encontraba y me introdujo en la sala donde tiene la consulta frente a la entrada y me dijo : José voy a llamar a una ambulancia, estas muy mal. Yo no podía hablar de dolor en el pecho, me encontraba realmente muy mal y ya no podía pensar.
Vi a mi maestro muy inquieto y asustado, como jamás lo había visto en tantos años con el y después de una larga vivencia a su lado, pero ya no me importaba nada, sentía que me moría, inmóvil en la camilla encogido en posición fetal. Fue entonces cuando mi maestro, me dijo voy ha hacer una maniobra muy peligrosa, ten confianza, te mueres. Me golpeó con mucha precisión en varios sitios que no recuerdo, presionó y liberó, me puso sus manos en el pecho y respiró varias veces con una profundidad y fiereza que podía sentir, retumbando en mi cerebro. Mi cuerpo empezó a percibir una fuerte explosión de energía que inundaba mi cuerpo. Al cabo de pocos minutos empecé a poder respirar, y empezó a eliminarse el dolor, fue entonces cuando me dijo: - “¿Estás bien? ¿Seguro que estás bien?

Fue entonces cuando empecé a notar que su voz ya no sonaba de lejos, sonaba cercana, y clara, Fue entonces cuando fui consciente de que quizás había estado abandonando esta vida.

La ambulancia solo tardó unos 15 minutos en llegar. Así que puedo afirmar que aproximadamente a los 7 minutos empecé a poner los pies en el suelo y mantenerme por mí mismo. Cuando la ambulancia llegó, baje por mi propio pié. Y ellos no entendían por que se les había llamado. Mas tarde tras la exploración todo se confirmó. Sin embargo yo una vez que pisé el suelo por mí mismo ya sabía que me encontraba bien.

Me quede roto por dentro, mi mente trataba de poner palabras en mi cabeza, palabras que no existían en aquel preciso momento para tratar de razonar lo que había pasado en unos instantes, palabras que mi cabeza no me dejaban decir y que no encontraban explicaron alguna, ahora las puedo expresar con toda la claridad “CURACION”.
Ahora gracias a ti querida hermana novicia has conseguido hacerme reflexionar mas sobre aquella situación y así darme cuenta que lo que me paso con mi corazón no fue sino una verdadera curación budista algo que se me escapaba fuera de mi propia lógica y que tu me has hecho despertar gracias a tus palabras.

El problema de ver en carne propia, o en tantos y tantos alumnos o pacientes, lo que hace el Maestro Aguilar, una persona de carne y hueso, que anda, habla, vive, entrena, de manera tan cotidiana, cercana y que convive junto a nosotros día a día, es que si decimos la realidad de lo ocurrido, tendríamos que acudir quizás a palabras muy elevadas, y que dan mucho respeto. Por eso muchos que lo han visto, vivido, o incluso curados deciden tras quedar totalmente rotos sus esquemas, ignorar lo visto o vivido y negar la evidencia. Un mecanismo de la mente para no sufrir, la negación, el borrado, como los traumas de niño o situaciones traumáticas que no pueden ser asimiladas. Miedo quizás utilizar palabras de tan gran envergadura como capacidades superiores, curación o sanación. Sobre todo los que siguen religiones extremas, o quienes confesándose ateos, son férreos defensores del poder absoluto de su único Dios. Par los que no estamos castrados por semejantes ideas, para los que somos libres, para los que no tememos que se desencadenen castigos divinos, ni plagas sobre la humanidad, para la mayoría de los hombres y mujeres que observamos simplemente la vida y vivimos en ella de la mejor y mas pacífica manera posible, cuando vemos a alguien que hace lo que hace este maestro Chan/Zen, simplemente lo señalamos. Sin intentar convencer a nadie de ello.

José Manuel Álvarez
Monje del monasterio Shaolin Océano de la Tranquilidad
Discípulo directo del Maestro Aguilar

Curaciones Budistas

Estimados alumnos y compañeros de nuestro monasterio.

Curaciones físicas, sí. Curaciones extraordinarias, también.

Hablar del maestro Aguilar al respecto del desarrollo que hace sobre el tratamiento no es fácil. Y no lo es por su profundo, extenso e increíble de los cientos de casos de los que podría hablar como testigo y como por la fortuna de haber sido tratado, por él, personalmente en varias ocasiones.

Por si no lo habéis notado Maite o José, lo que el maestro ha usado con vosotros es a mi juicio una demostración del uso y aplicación del Chi kung como técnica de curación. Es algo maravilloso haber notado dichos efectos, y una auténtica suerte que el maestro haya decidido aplicártela. Te puedo asegurar que los 20 años que llevo junto a este hombre, solo me lo ha aplicado una vez en las más de 12 lesiones graves algunas que he sufrido.

Es como un milagro, calor, sensación de fuerza, de orden, eliminación del dolor, sensación de que la zona dañada esta incluso más fuerte que otras zonas de tu cuerpo sanas. Es una auténtica locura, y al mismo tiempo una revolución interior, ya que lo que sientes, lo sientes tanto en la lesión, como en tu mente, como en tu corazón.

Yo me he operado por rotura de tendón de aquiles, operado la rodilla dos veces, y sufrido varios esguinces graves, además de varias lesiones de roturas de músculos en la espalda, hombro etc. todas ellas, normales dada la intensidad y riesgo que existe dentro de la profesión que desarrollo por mucho cuidado que uno tenga. En todas puedo asegurarte que la ayuda, apoyo, consejo, experiencia y continúa atención y observación que he sufrido por mi maestro ha sido incondicional. En ninguna de ellas, el maestro me ha aplicado Chi Kung, sino sus conocimientos médicos adquiridos tras muchos años de estudio con los mejores maestros y médicos del Mundo, en acupuntura, terapia, reducción y posicionamiento de músculos, articulaciones, etc. así como digito presión, o las muy complicadas técnicas de TuiNá o Anmó, que requieren una alta especialización en la Medicina Tradicional China y que él domina.

Por otro lado te podría decir que habré visto a mas de un centenar de compañeros, alumnos del maestro Aguilar, a mis propios alumnos o alumnos de otros maestros ser tratados por mi maestro en su muy dilatada carrera profesional de más de 27 años de profesional, tanto en España como en otros países. Allá donde va es raro que alguien no le pida consejo, consulta o directamente aplicación de sus técnicas, en Japón, China, Alemania, Italia, España, etc.

Incluso he sido testigo de como algunos médicos, traumatólogos, terapeutas, psicólogos o incluso algún que otro sacerdote vienen a su consulta. Incluso tratado de problemas de corazón a algún jefe de cardiología que otro. Algunos viniendo incluso desde ciudades tan lejanas de Bilbao, como Barcelona, Granada, o Málaga.

Su especial manera de ser y de tratarte.

En todas tus lesiones el maestro puede estar ahí, tanto para ti como para mí como para todos. En todas las que tú hayas querido pedir ayuda, asesoramiento y tratamiento. He vivido muchas de las evoluciones de otros compañeros junto a las mías propias. Siendo testigo del trato exquisito que te ha dispensado, como lo hace con todos. Tanto yo como todo el mundo mas de 100 testigos, pueden corroborar, que el Maestro Aguilar ha atendido, rehabilitado, curado, tratado y aconsejado, tantas y tantas veces , a tantas y tantas personas que abruma decirlo. Reducción de esguinces, vendajes, corregido los vendajes que te han hecho en el hospital, manipulaciones, aplicado masajes, aplicado acupuntura, colocado articulaciones, acompañado al hospital en numerosas ocasiones, o a mandado a un equipo de sus mejores hombres a tu cuidado, muchos estando hasta la hora que sea necesaria en urgencias, hasta que llegaran tus familiares, o llevado a tu domicilio, todas las veces que a sido necesario.

El maestro ha hecho esto en todo momento, a cualquier hora, sin importarle si es sábado o domingo. Incluso me ha llevado en muchísimas ocasiones a su casa, para seguir con el tratamiento de acupuntura, que te lo habrá aplicado o él en persona o su Ex-mujer, la doctora Marimar Cenzano Travieso Diplomada en Acupuntura.

El proceso budista. Del maestro Aguilar.

Yo conocí a mi maestro cuando tanto el como yo desarrollábamos los mismo sueños, Él como maestro y yo como alumno. Por lo que he crecido a su lado y visto al mismo tiempo como el ha ido creciendo. Antes de introducirse en el terreno profundo del budismo siempre le he visto desarrollar sus tratamientos, como el mismo decía de la manera más científica y ortodoxa posible. Sin embargo en estos últimos 5 años veo como mi maestro resuelve casos en los que el solo diagnostico de la enfermedad ya es complicado. Muchas personas que desesperadas tras haber saltado de medido en medico con distintos diagnósticos y sin ninguna solución encuentran en manos del maestro Aguilar soluciones rápidas o consejos precisos de como proceder. También he visto como muchos casos que son considerados como casos para psicología o psiquiatría son resueltos por mi maestro con su conocimiento y precisa sabiduría Budista. Eliminando el sufrimiento de la mente, ansiedad, obsesiones, miedos y del corazón, emociones, sentimientos, objetivos, dando muchas veces en ti un vuelco en la concepción de tu propia vida.

Esto último creo no esta al alcance de cualquiera. Yo mismo soy maestro y estoy muy muy lejos de alcanzar dichas habilidades y como psicólogo se me escapa todavía que conocimiento y alto entendimiento tiene este hombre sobre desconocidos y complejos mecanismos que se desarrollan o desajustan en los procesos mentales de los seres humanos. Creo que el es capaz de verlos de manera transparente. Aunque sé que lo que digo es una locura.

Últimamente, estoy siendo testigo de un fenómeno que todavía no puedo explicar. Cada día me llegan más casos de alumnos que dicen o aseguran que el maestro ha hablado con ellos unos minutos y sin conocerles de nada les ha hablado de aspectos de ellos absolutamente privados y en muchos casos, que nadie conoce. Es como si pudiera leer tu mente, dicen. Cada día me llegan más casos de personas que dicen cosas que a ojos de la ciencia son un imposible y ojos de la razón parecen una completa locura. Las personas que lo dicen, también comentan que parece una locura lo que están diciendo. Sin embargo con todas las reservas del mundo cada vez mas y mas personas completamente conmocionadas se acercan, algunos llorando, diciéndome, ?Quién es tu maestro?, ¿Qué son estas capacidades? En el ultimo curso de Chi Kung del maestro Aguilar ocurrió de nuevo.

También recuerdo ahora como, el maestro siempre sabe donde te duele aunque tu no se lo digas, o de como muchas veces el te dice primero que le duele a él en tal o tal zona de la rodilla ó tobillo, u hombro, siendo exactamente el lugar de la lesión que sufres. Pero es el caso de que a veces, como he podido comprobar le duele a él cosas que al cabo de unas horas se rompen alumnos muy muy próximos a él. Es como si ya no lo adivinara, sino que se adelantara a los acontecimientos. Son muchas las veces que lo he visto o me lo han contado, tantas que y, mi mente científica y razonable no puede seguir diciendo que es suerte, o casualidad.

Mi última lesión, algo increíble.

De hecho a día de hoy mi maestro me ha ayudado y tratado un problema que tengo muy serio en mi columna. He tenido una grave lesión. En las vértebras cervicales. Tras de nuevo tener que estar decidiendo si entrar en quirófano o no, tras muchas consultas, tras muchas pruebas medicas y muy caras, por lo grave de las consecuencias de semejante lesión. Este tipo de situación esta fuera del alcance de mi maestro Aguilar en cuanto a sus posibilidades de tratamiento, por ser una lesión en la que intervienen aspectos de cirugía mayor y neurocirugía. Lo que si esta al alcance de mi maestro, es su consejo como hombre, como deportista, como entrenador, como persona muy lesionada y por lo tanto experimentada, y por último como maestro, sobre su opinión sobre que hacer.

Mi sorpresa fue mayúscula cuando mi maestro no me dio ningún consejo. Me cogió solo en dos consultas y me ha eliminado y rectificado la vértebra, arreglado los tendones y músculos de la espalda en la zona dorsal y cuello, ya no hablo de lesión, ya no hablo de operación, de dolor, de stress ante semejante lesión. Solo me entreno con normalidad, con fuerza, con potencia, olvidándome de todo. Ya no hablo de curación, hablo de auténtico milagro. Eso si mi maestro me atendió dedicándome todo su conocimiento,
atención hasta las dos de la mañana, mas de cuatro horas de tratamiento. Como siempre, sin pensar en él mismo, su cansancio, su trabajo, su familia.

Sifu David González
Maestro Nacional
Monje Chan Océano de la Tranquilidad

Curaciones Budistas

Hola compañeros:

Al leer en el foro, de manos de Eder Gómez Arévalo la puntualización que a su juicio es necesaria, sobre el comentario de Maite, al respecto del cuidado que hizo el Sifu Aguilar durante el largo periodo de tiempo que estuvo en la escuela del maestro no puedo permanecer callada.

No puedo permanecer callada cuando leo la barbaridad que dice alguien que durante tantos años ha permanecido cerca del Maestro Aguilar. Tras mi experiencia de mas de 4 años de ver las formas y maneras de funcionamiento de la sede de Costa donde el maestro Aguilar desarrolla su trabajo me parece IMPOSIBLE que no fuera atendido por éste no una ni quince sino, me atrevería a decir, en innumerables ocasiones. Ya que si por algo es famoso el maestro Aguilar es por una vez terminadas las clases a las 10 de la noche estar ofreciendo todo su tiempo a todos, especialmente al cuadro de instructores, cinturones negros o personas que llevan tantos años y que funcionan más que como equipo, como grupo de camaradas y me atrevería a decir de amigos.

Yo misma vi a Eder en una ocasión en un seminario una vez y estaba lesionado. Por lo que parece evidente que incluso los que ya no le conocimos, sino visto unos meses solo recordemos de él que estaba lesionado y en manos del maestro Aguilar.

Vergonzoso me parece el intento de Eder, aún más cuando he leído la carta de mi Maestro David González, quien conoció personalmente el caso de Eder. El maestro David González tiene no solo para mí, sino para muchos, toda mi credibilidad y por lo tanto la de su testimonio. Como así estoy escuchando de otros compañeros que conocieron a Eder y cuentan la misma historia, que describe mi maestro David González.

Yo soy testigo directo y por eso hoy escribo en este foro. Quisiera hablar de cómo, desde los más de cuatro años que llevo en ésta escuela, he podido observar en el Maestro Aguilar un comportamiento de atención y cariño para con todos sus alumnos, cinturones negros, discípulos, novicios y monjes, a quienes ha atendido y curado lesiones leves y graves. El Maestro nunca ha tenido en cuenta el tiempo que cada uno de esos cuidados le requería, ni lo ha hecho público, pero yo, como todos mis compañeros, lo he visto continuamente. He visto y veo casi a diario alumnos que le esperan para recibir cuidados por alguna lesión. Nunca se ha negado a dárselos. Y ha seguido cuidando de todos nosotros incluso desde la distancia, sin estar en la escuela por encontrarse viajando, impartiendo seminarios etc.

Es decir el mismo comportamiento que describe mi maestro David González, sobre la forma de dirigirse del Maestro Aguilar hacia sus alumnos. De hecho me parece sospechoso que alguien como Eder viendo que el maestro trata a todos sus alumnos, los atiende, protege, cura, asesora, dirige y entrena haya soportado esa anómala situación.

Soy una persona normal, con mi trabajo, mi familia y tratando de mejorar día a día, de llegar a ser una persona de honor, comprometida con la verdad y la justicia, como me han enseñado mis Maestros desde el primer día que llegué a la escuela, como el Maestro Aguilar me ha mostrado que y quien es, sin necesidad de alardear de ello. Mi camino en las Artes Marciales acaba de empezar como quien dice pero mi camino en la vida es un poco más largo, voy a cumplir 54 años y la verdad es que me siento muy feliz de haber llegado hasta aquí y de que el Maestro Aguilar sea mi Maestro, debo decir nuestro querido Maestro y nos cuide como un verdadero padre. Desde aquí le expreso mi más profundo agradecimiento.

Pilar Palacios.
Psicóloga Clínica
Alumna del Sifú David González
Alumna del Sifu Huang C. Aguilar

Curaciones Budistas

Un afectuoso saludo, a todos, los miembros y no miembros de nuestro monasterio.

Soy alumna del Maestro Aguilar desde hace cinco años, asistiendo durante los últimos tres diariamente a clases. Es decir de manera intensiva para recibir clases de Tai Chi, Kung-Fu, Chi Kung, Yoga, y meditación. A todo ello debería de aportar la formación que he recibido en todos los seminarios de todas las materias que anteriormente he nombrado, desde los últimos cinco años. Esto quiere decir, que he participado, aproximadamente, en 5 cursos intensivos de Meditación, varias participaciones en la organización y desarrollo de celebraciones, nacionales e internacionales. Varios seminarios intensivos de Chi Kung, Varios seminarios intensivos de Tai Chi, Varios seminarios intensivos de Yoga, así como la constante participación en todas las conferencias, exposiciones y jornadas de puertas abiertas que la organización genera dentro de su desarrollo cultural de formación.

Desde hace años no solo considero a la escuela como mi segundo casa, sino la considero como mi hogar, mi castillo y lugar de armonía, paz, protección y descanso. Dentro nadie me ataca, nadie me ofende, puedo dejar mis cosas, que nadie las toca, siempre se respetan. Con el añadido de que si algo malo me sucede el maestro está allí siempre para defenderme.

Aclarado esto, me gustaría decir que con el paso del tiempo, día a día me veo mas partícipe de esta sociedad que forma el Monasterio Océano de la Tranquilidad, un lugar en el que gracias al Maestro Aguilar, mi querido Maestro y a la enseñanza que nos transmite veo que paso a paso mi corazón y mente se pacifican.

Escribo en el foro de Monasterio Océano de la Tranquilidad para posicionarme no a favor de mi maestro y todos los compañeros sino para posicionarme firmemente en la realidad que yo he oído, visto y sentido.

Mi opinión, mi sensación, mi razón de estudiar aquí.

No me parece interesante que hizo o de donde vino el Maestro Aguilar, sino lo que hace por todos nosotros. No me impresiona, aunque no le quito merito, si fue campeón del mundo o no, si fue instructor de policías, de cuerpos de élite, de seguridad. Si instruyo al ejército, si posee cientos de horas en defensa real policial, de conducción anti-terrorista, conducción evasiva, conducción especial de protección Vips, como he podido saber y ver. Reconozco por lo difícil, que haya sido incluso invitado a la central de formación y entrenamiento academia de Policía de New York. Es decir todo un guerrero no del pasado sino del presente.

Sin embargo cuando este guerrero del presente, se viste como en el pasado, con sus prendas amplias y tradicionales, colocando su espada en la cintura, y comienza a moverse de la manera que el lo hace, entonces es cuando me fascina. Su fuerza, su velocidad, su tranquilidad, su certeza, su precisión, su control, su armonía, su elegancia. Cuando la guerra se hace arte, se llaman Artes Marciales, cuando el que lo consigue trasmite esos sentimientos, se le llama maestro. Si fuera escritor en lugar de guerrero, le llamaría poeta. Hace unos días estuve con él en Berlín. Le vi vestido de nuevo de caballero, de maestro, se bajo de su caballo se quito su armadura, y empezó a mover su espada frente al espejo. A su espalda estábamos 50 personas. Más de un, maestro y alumno se echaba las manos a la cabeza, y miraban al suelo. No podían creer lo que veían. Uno me dijo “a su lado hasta los maestros parecemos cinturones Blancos”
Yo sin embargo lo contemplaba con una sonrisa. No se de Kung-Fu, pero si se lo que es la belleza, la dulzura, el arte. Se lo que me impacta en el corazón, se lo que se me graba en las retinas, se lo que se me queda grabado en la memoria aun todavía si cierro los ojos.

Lo que me fascina de él, es el cambio que ha dado. Cambiar la guerra por la paz, Cambiar el camino de las armas, por el camino de la Ayuda para todos. Creo que ahora entiendo un poco más por que el maestro da tanto a todos, ayuda tanto a todos, y dedica tantas horas personales a todo el mundo de todos los países del mundo. ANTES FUE MAESTRO DE ARTES MARCIALES, AHORA ES MAESTRO DE PERSONAS. Antes fue maestro, campeón y campeón de maestros, ahora es maestro Budista, Maestro Zen/Chan, un sacerdote que trata seguramente como todos nosotros de enmendar su Karma.

No le sigo por lo que fue, sino por lo que es. No le sigo por su fama, sus videos, o sus títulos o sus premios, o sus saltos, o sus habilidades, sino por lo que ha hecho ya en mí. Me ha vencido sin tocarme, me a trasformado sin golpearme ni moverme del sitio. Ahora entiendo cuando dice que un verdadero maestro no golpea para vencer.

No es de dónde viene uno sino donde está. Y donde está el maestro Aguilar, en la actualidad es donde me interesa a mí, y donde quiero no egoístamente que descubran el mayor número de personas posibles, en Bilbao, en Vizcaya, en Euskadi, en España, en Europa, en Occidente, en el Mundo…….

En este precioso foro lugar en el que se cuentan experiencias vividas en la escuela, páginas donde podemos recibir una información única de una fuente única, donde además puede que alguien encuentre lo que necesita para ser más feliz.

Otras curaciones Budistas.

Tu carta Maite nos desvela detalles personales de un accidente que sufriste durante una clase de yoga, describes y compartes con las personas anónimas o no, que leen el foro, el momento en el cual el Maestro la trató, relatas lo ocurrido utilizando palabras como amor incondicional, caricias, de corazón, de mente. Su carta está inundada por un océano de cariño, cariño a su Maestro, cariño de su Maestro. Lo comparte todo.

Maite mi compañera y hermana me aleccionó con su generosidad a la par que valentía. Ahora me doy más cuenta de ello. Gracias también a ti, Maite mi maestra.

Es algo que se llama “Curaciones Budistas”. Es decir capacidad de curar más allá del deber moral y profesional, capacidad de curar con acierto, más allá de lo científicamente establecido como normal. Capacidad superior de curar incluso, cuando el paciente no posee la posibilidad de recibir continuado tratamiento por lo lejano al maestro. Es decir Aun siendo tú, tu peor enemigo, entra en ti y lo vence. Aun siendo tú, tu el motivo de la lesión, de la herida, del dolor profundo, el llega y lo vence. Al vencerte, al vencer a psicólogos, psiquiatras, médicos, hospitales, tratamientos, maquinas de resonancia magnética, al vencer a la moral y a lo profesional, tenemos la prueba irreprochable de que eso es una CURACION BUDISTA. Os aseguro que muchos no lo entenderán, al oírlo, pero aunque digan que no, en su interior se empieza ya a despertar, a encender una luz interior. La luz de la esperanza.

He sabido en primera persona y tenido la oportunidad de conocer el trato tan cercano, desprendido y generoso sin límites del Maestro Aguilar. Sin horario alguno y dirigido a cualquiera que lo necesite. En Bilbao, Durango, Baracaldo, Barcelona, Alicante, Madrid, San Sebastián, y en países como Alemania, Italia o Japón, que yo conozca.

Yo también he sentido y sigo sintiendo su trabajo, su fuerza de CHI

Personalmente puedo aportar a esta carta muchas vivencias que no hacen más que corroborar el cuidado, cariño y ayuda que nos regala el Maestro Aguilar.

Me acuerdo del día que acudía a la clase de yoga, después de estar dos semanas de baja por enfermedad. Pensé que no debía hacer ni Kung-Fu ni Tai Chi, ni meditación, ni Chi Kung. Pero había oído que realizar alguna de las técnicas de la escuela más suaves me vendría bien. Decidí acercarme a la clase de Yoga. Mi casa esta a tan solo un minuto de la escuela andando. Por lo que pensé no era mucho arriesgarse y bueno salir de casa para despejarme. Sin embargo llegué con mareos muy bruscos, desequilibrio y dolores en todo el cuerpo. Fue verme e interesarse por mí directamente, al notar tanto la ausencia. Tras su atención recibida y dirección personal dentro de la Clase de yoga, comprobé al salir de la clase habían desaparecido totalmente, todos los síntomas. Nunca me he atrevido a decirlo por modestia. Pero tras lo que he visto hacer a mi maestro recuperando a personas en Berlín que salían de un “coma” en una enfermedad terminal, lo mío me parece una pequeñez de todas las veces que ha hecho y dicho cosas preciosas por todo el mundo. Enseñanzas que me han llenado de ganas de luchar, me han hecho sentir felicidad. Las veces que he sentido en mí, esa energía, calor Ténue, reparándome y reconfortando, regalando su Energía, que no procede de su Chi kung, sino de dentro de su alma.

La presión de tristeza y angustia que he sentido en el pecho, por la mala educación recibida en mi infancia, como todos nosotros por la escuela, la sociedad, los amigos, la televisión, la globalización, etc. con el paso del tiempo de entrenamiento se ha convertido en alivio, liberación y ganas de vivir.

El Maestro me está señalando mis cabos atados, amarres invisibles que no me dejan navegar en libertad y disfrutar de la brisa de la vida. Me ha enseñado el valor verdadero de las cosas y el respeto a todas las personas y a mi misma.

Yo le he visto hasta la fecha:“

Camina sobre las brasas con un paso lento y un rostro tranquilo”. Bueno, será normal, las brasas no estarán ardiendo, tan sólo calientes, se habrán enfriado, no quemarán. PUES NO. Eran brasas ardientes. Yo me encontraba al lado de la cama de brasas formada, y no me podía acercar mucho, porque literalmente me abrasaban.

- “ Apaga velas a una distancia mayor de un metro, canalizando la energía a través de su cuerpo, y efectuando un disparo con dedos de espada”. Bueno, seguramente se habrán apagado por efecto del viento. NO. Yo estaba presente cuando se colocó en una posición marcial, que recibe el nombre de “ma pu”, y sin existir ningún tipo de corriente, posicionado a más de un metro de distancia, hizo que se apagaran.

- “Sentir a las personas con los ojos vendados, localizándolas mientras efectúa movimientos marciales a gran velocidad, y tocándolas suavemente con luchakos”. Bueno, la venda será traslúcida y podrá ver a través de ella. NO. Yo vi cómo pedía el cinturón que ata nuestros trajes de entrenamiento a un alumno que se encontraba cerca, elegido al azar, y se lo colocaba alrededor de la cabeza dándole varias vueltas , tapando completamente los ojos. Cualquier persona puede comprobar el grosor y opacidad de nuestros cinturones. No se encuentran en un lugar especial y oculto. Son nuestros cinturones, los que muestran nuestro grado en Tai Chi Chuan y Shaolin Kung Fu. Los usamos a diario.

Ana Plaza

Cinturón azul de Tai Chi Chuan
Alumna de Meditación.
Alumna de Kung-Fu.
Alumna de Yoga.
Alumna de Chi Kung

Alumna del Maestro Huang C. Aguilar

Curaciones Budistas

2008 BERLIN, ALEMANIA.
Fenómenos y capacidades
difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR TRATANDO UN CASO DE UN TUMOR EN EL OIDO INTERNO, AINTZANE ARTABE.

ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO FUNDACION DE LA ORGANIZACION ALEMANA
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv01.htm

Hola a todos.

Mi nombre es Aintzane Artabe, discípula del Gran Maestro Huang C. Aguilar y Alumna del Sifú David González en Galdakao.

El Temido diagnóstico. Enfrentarse a la vedad, un Tumor.

Nunca sabes cuando realmente pierdes el oído o la vista, ya que suele ser un proceso lento en muchos casos. Yo fui consciente de mi problema cuando un día hace cuatro años empecé a notar que al contestar por teléfono por el lado izquierdo, no entendía muy bien las palabras. Eso me llamó poderosamente la atención. Lo demás fue triste pero irremediable, poco a poco iba dejando de escuchar, cada vez mas. Describir lo que ocurre en esos momentos es imposible, pero yo tenía ruidos, como cuando te entra agua y notas como se mueve de un lado a otro. También de vez en cuando tenía pitidos y otro tipo de ruidos difíciles de explicar.

Por lo que la temida consulta con el especialista ya fue inevitable. Fui al médico, viendo los síntomas, la exploración se hizo más profunda, hasta que al final una resonancia magnética nos revelaría la naturaleza del problema. Un neurinoma en el oído interno, un tumor benigno, pero en muy mala posición. Esta cerca del cerebelo, de 8 mm. Así que el problema no era el tumor, sino su crecimiento, y la posibilidad de crear parálisis facial y aplastarme el cerebelo. Lo dejaron en observación, una resonancia cada año y ver si crecía o no.

Los peores temores se confirmaron, el tumor crecía, y mi estado empeoraba, mareos desequilibrios, dolores. Los médicos siempre te intentan dar esperanzas, “tranquila, el crecimiento de este tipo de tumor es muy lento, puede estar toda la vida creciendo y no causar daño…” pero la otra opción de tratamiento era cortar. Cortar el nervio auditivo para extirpar el tumor y perder totalmente el oído. Decidí la opción de la radiocirugía. Así que al cabo de dos años me mandaron a Donostia, al Instituto Oncológico, donde están unos de los mejores especialistas en este tema y donde tienen la última tecnología para operar, según me dijeron en el hospital de Galdakao. El camino en coche fue interminable, parecía que no llegábamos nunca.

La operación es mediante rayos gamma crear una necrosis en la zona y evitar así su crecimiento. Pero para eso, te atornillan una corona a la cabeza que luego atornillan a la camilla para que los rayos no actúen en otra parte del cerebro.

Aún siendo un sitio especializado, con la ultima y mejor tecnología y con los mejores médicos, me tuvieron que colocar la corona tres veces. La segunda sobre las heridas que la anterior me dejo. Y todo porque en el último momento la maquina fallaba y no se atrevían a meterme de nuevo. Es muy doloroso, triste y desagradable, Una mala experiencia que como una tortura, has de tener no por tu gusto, y sin embargo la tortura sigue. Incluso pasado medio año de aquella espantosa experiencia todavía era capaz de notar los cuatro puntos exactos de los cuatro tornillos de la corona.

Después de la operación, me tuvieron que dar calmantes tan fuertes que desvariaba, no sabia ni donde estaba, ni lo que veía. La recuperación de la propia operación es también muy dolorosa, como lo saben todos los que alguna vez han sufrido alguna. Tardé un mes y medio o dos meses, para volver a recuperar el equilibrio, porque si antes lo tenía malo después era mucho peor. Pero con mucha voluntad, mucho esfuerzo, y paciencia el cuerpo acaba por ir recuperando la salud y recuperándose de los efectos de la propia agresiva pero inevitable operación de rayos Ganma. De eso ya hace dos años, y sigo recuperándome, hasta el día de hoy y con los mismos controles anuales para seguir con la observación.

El tumor eliminado crece de nuevo.

Por desgracia la última resonancia que me han hecho recientemente, en diciembre del 2007, me ha dado una nueva mala noticia. El tumor ha crecido otra vez, 13 mm. Y desde el hospital de Galdakao donde esta el otorrino me vuelve a mandar a Donosti para que me lo valoren allí. Se tendrá que decidir si hay que operar otra vez o no. Los síntomas que tenía hasta este momento, eran ruidos y el no oír por el lado izquierdo, sobre todo con ruido de fondo como en un bar o cuando alguien te dice algo al oído y tambalearme sobre todo en clase cuando el maestro nos dice en limbu y con ojos cerrados. Nunca se lo he comentado a mis maestros, ya que siempre he notado que hacer Tai Chi me venía muy bien, aunque al final, en la actualidad, hago también, meditación, Kung-Fu, Yoga y Tai Chi.

Sin embargo tras decidir dar el paso de ser novicia del Monasterio Océano de la Tranquilidad, decidí pedir consejo a mi guía espiritual, Maestro Huang C. Aguilar. Quizás mas que pedirle consejo lo que pretendía era contárselo, o quizás desahogarme, no lo sé. Solo quería oír su consejo, ya que se que como maestro y como médico podría ayudarme por lo menos a calmar mi miedo al escuchar palabras sabias, profesionales y amables. También quería disculparme con él y explicarle por qué no podía nunca centrarme en la posición de meditación, al mismo tiempo que sabía que no necesitaba hacerlo. Curiosamente lo que me salió decirle es que él siempre que se acercaba a mi en clase para hacerme correcciones personales, enseñanzas o comentarios, lo hacia siempre acercándose por el lado izquierdo, hablándome a susurros. Pero aún sin oírle, siempre le entendía.

Su respuesta, fue, cuando vuelva de Alemania hablamos, ya que es un tema muy muy serio, y quiero prestarte toda mi atención. El tenía que ir a impartir el seminario de Tai Chi del día 12 y 13 en Berlín, y volaba al día siguiente de mi conversación con él.

A su regreso, los compañeros nos comentaron cosas maravillosas e increíbles de las capacidades del maestro Aguilar. Me quedé muy impactada con el caso de Samia Burchardt, una alumna con graves problemas de Salud y que el maestro había ejercido sobre ella con su Chi Kung, una muy sorprendente influencia o curación.

Ya a su regreso de Alemania mi maestro estuvo muy ocupado preparando muchísimas cosas, como preparar la conferencia que nos dio a todos el pasado viernes. Donde se nos desvelaron a todos una gran cantidad de experiencias vividas por muchos sobre las capacidades de este tan extraño, mi maestro, Huang C. Aguilar. Yo esperaba con paciencia que él estuviera, menos ocupado con todos sus compromisos, con decenas de personas que también le necesitaban. Cuando tenía un momento me decía “no me he olvidado, tenemos que hablar”. Yo por respeto esperaba, sé que es una persona muy ocupada, pero que siempre tiene o busca un momento para hablar con los alumnos. Así que cuando estuviera menos atascado con los seminarios, y todo lo ocurrido alrededor de ellos, sabía que me llamaría por teléfono o me esperaría en Costa para hablar. Sin embargo se puso en contacto con mi pareja, Alex, y le dijo que estaría bien que organizáramos un viaje a Berlín para encontrarnos con el maestro Aguilar en su próximo Seminario que impartiría el 26 y 27 de abril, “allí hablaríamos”.

El comienzo de mi cambio.

A Berlín, llegamos por la mañana, y tras una comida que nos organizaron los compañeros de Alemania, para los 12 alumnos que volábamos desde España, nos dijeron que esa misma noche el maestro Aguilar haría una nueva sesión de Curación para Samia Burchardt, ninguno de mis compañeros sabían de mi problema.

Una vez allí, el viernes participamos en una clase especial que el maestro Aguilar daba dentro del programa de actividades organizadas por el 5 aniversario de la fundación de la delegación alemana, un día antes del Seminario de Chan. Tras una tarde de una belleza y tranquilidad especial, tras practicar Tai Chi, Yoga y contemplar un hermoso atardecer, la clase terminó para todos, menos para el maestro Aguilar, quien se quedó dentro de la sala de entrenamiento a solas con las puertas cerradas. El motivo no era otro que preparar su espíritu para ofrecer al cabo de media hora para Samia y para mí. Nos pidieron a todos que saliéramos de la sala en silencio, porque el Maestro Aguilar iba a hacer chi kung para Samia. Y en ese momento el maestro José Manuel Álvarez vino y me dijo que si me quería quedar que podía hacerlo, y le dije que si.

En ese momento el maestro cogió su cojín de meditación lo coloco en un punto de la sala y le dijo al maestro Nadim que encendiera alguna luz tenue, y apagara las luces de la sala. Nadim no conocía el sistema de aquella sala, por lo que toco botones al azar, para ver que le parecía al maestro, ya que había más de 10 combinaciones, para distintas actividades, aeróbic, bailes, etc. De repente al encender una, el primer botón que toco, toda la sala estaba a oscuras y un chorro de luz iluminaba directamente el cojín que el maestro había dejado en la oscuridad minutos antes. Parecía una señal, ni hecho a propósito. Justo un foco alumbrando el cojín que quedaba en medio de la luz, precioso. Todos nos quedamos un poco embobados, incluso el organizador Nadim, quien llamó la atención del maestro Aguilar para que mirara hacia atrás. Al hacerlo, el maestro solo dijo, “Wouuu” se puso serio y se mantuvo en silencio.

Ya dentro de la sala, el maestro Aguilar a solas con Samia, mientras todos los demás esperábamos afuera pudiendo observar lo que dentro ocurría a través de los ventanales de la sala. Mientras hacia Chi Kung para Samia, yo estaba fuera de la sala de entrenamiento, esperando, de espaldas a la cristalera de ésta. Una media hora en la que no se que se me pasaba por la cabeza. Al de un rato vi salir a Samia ayudada de Nadim y del Maestro José Manuel, Salía conmocionada y mareada.

Yo seguía esperando de espaldas a la cristalera. Paso un buen rato y sin saber por que en un momento miré hacia atrás y vi al maestro Aguilar que se acercaba directo hacia mí. Parecía que me estuviera llamando en silencio. ¿Me llamastes Maestro? Haciéndome un gesto con la mano indicándome que entrara. Fue increíble. Aunque a aquellas alturas todo lo era. Estaba sentada con mis compañeros en el pasillo esperando y de repente me encontraba caminando hacia mi maestro, como si lo tuviera programado. No les dije a los compañeros ni “el maestro me ha llamado, hasta luego”, nada. Fui directa.

Me senté y hablo un rato conmigo, algo que no pienso repetir, jamás a nadie. Luego Se coloco cerca de su lugar, su espacio, justo donde había dejado sus cosas y su cojín de meditación, y comenzó a hacer ejercicios de chi kung. Aunque estaba de espaldas a mí, frente a los dos era todo una pared inmensa de espejos. Tan solo estábamos separados por dos metros. Muy muy cerca, ya que el maestro jamás se dejaba ver ni a un kilómetro cuando se ejercitaba en Chi Kung. No puedo describir lo que vi. Yo solo con verle la cara me impresionaba, vamos que porque es mi maestro sino me hubiera dado hasta miedo. Su cara se transforma, cambia, parece que se comunica con el aire, y lo exprime, parece que es capaz de robar de él, de tomar de él, de tomar de la fuerza de la tierra, del aire o del cielo, lo que luego me regaló.

Tras unos diez minutos más o menos, me dijo que me tumbara. Me enseño las manos solo para mí. Fue increíble ver que la misma demostración que hizo en España, en Bilbao, delante de mas de 50 personas, en el seminario de Chi Kung del pasado Febrero, de ser capaz de elevar la temperatura de sus manos con el pensamiento, con su fuerza, con su capacidad, con su maestría, con el poder que le ha sido otorgado. Vi como pequeñas microgotas solo en sus manos, unas manos rojas muy rojas y muy calientes. Solo me dijo una cosa, “¿Lo ves, Aintzane? Todo este poder todo mi chi Ahora es para ti”

Yo cerré los ojos. Recuerdo como notaba como calor, pensaba que era porque tenia su mano en mi abdomen, pero no, porque en ese momento me toco con las dos manos en la cabeza y el calor lo sentía desde la cabeza hasta la cintura. Era como estar aislado del exterior, pero a la vez muy sensible de todo lo que pasa. De repente mi cuerpo empezó a temblar, como cuando tienes frio y tiritas y no puedes evitarlo, pero sin tener frio. A veces solo me temblaba la parte superior del cuerpo y otras todo el cuerpo. Era extraño, porque al principio creía que igual eran los nervios, por que mi corazón latía muy deprisa, pero vi que no podía evitarlo y al poco tiempo me olvidé, no le di más importancia. Además esa sensación de tiritar se contrarrestaba con otra mucho más agradable, una sensación de calma, tranquilidad, bienestar, ahí si que parecía que no había nada más a mí alrededor, casi ni el maestro. Era como cuando hay mucho ruido y de repente todo el mundo se calla a la vez y te das cuenta de la tranquilidad, del silencio, de la paz.

Cuando terminó me mandó que no tratara de hablar ni de levantarme, que me mantuviera cómodamente en el suelo. Me quedé un rato con los ojos cerrados y seguía tumbada hasta que vinieron el maestro José Manuel Álvarez y Alex a ayudarme a levantarme. No creía que necesitara ayuda por que yo me encontraba despierta, sensible, consciente en todo momento, pero el maestro obligó a los dos a sujetarme y acompañarme uno a cada lado para sacarme de la sala. Pero sin embargo ellos debían de ayudarme por que mi estado no era normal, aunque no puedo describirlo. Yo me encontraba muy muy bien, y sin embargo los que me ayudaban tuvieron que ayudarme. Era como estar en una nube. Y a su lado la verdad es que estaba más tranquila. Ya fuera me llevaron al vestuario para sentarme con más intimidad para recuperarme. Allí sentada acompañada de Maite, Iris y Teresa. El tembleque todavía me seguía, sin embargo yo me encontraba muy bien, no lo entendía. Yo les decía, “me encuentro bien, se que no me voy a marear ni caer al suelo” pero así y todo no me dejaron moverme en un rato. Ahora entiendo lo de la necesidad de ayuda. Por fuera todo el mundo que me rodeaba veía que no estaba en un estado normal y sin embargo yo me encontraba muy muy bien. Tras un tiempo que no puedo precisar, pude ya salir del vestuario y volvimos con los demás.

No se cuanto tiempo estuve, por lo que me han dicho en total unos 15 minutos, no lo se, podría decir como que fue un minuto o como que fue media hora, no lo tengo claro. En media hora ya estaba totalmente tranquila sin temblar, sin mareo y sin ningún tipo de dolor.

Los efectos enpezaron a llegar

Todo esto paso el viernes por la noche. Cené y dormí como nunca. A la mañana siguiente el seminario continuaba. Esa mañana no había notado ninguna mejoría hasta que en clase estuvimos con los ojos cerrados, y entonces me di cuenta “no tambaleo!!” no me lo podía creer, notaba mi paso mas firme, no tenia sensación de caerme. Con esto ya salí de clase maravillada, que sensación de equilibrio, con los ojos cerrados! Pero ahí no termino todo.

Al mediodía, después de comer Ramin nos llevo a un parque a tomar un café, yo iba hablando con el, íbamos los primeros, los demás nos seguían por detrás. De repente Alex se acerco a mi y me dijo “te das cuenta que te esta hablando por el lado izquierdo y estas siguiendo la conversación?” yo le conteste que si, pero no me había dado cuenta de que estaba oyéndole. Hasta al de un rato, y se lo conté a Ramin, “es mi primera conversación por el lado izquierdo en cuatro años”. Pero hasta al de dos horas o más no asimile la situación. Luego ya de vuelta en el seminario, empecé a contárselo a la gente y a asimilarlo yo misma. Tanto que me salio una sonrisa de oreja a oreja y todos los que estaban a mi alrededor también y luego empecé a llorar y los de mi alrededor conmigo. Fue un momento de euforia, con los sentimientos a flor de piel.

Pero ahí no termino todo, porque el domingo probé una cosa. Les pedí que me hablaran muy bajo por el lado izquierdo. Fue alucinante ¡¡¡¡ les entendía y oía lo que me decían, palabras sueltas, pero les oía. Y a la noche en la cena con mucho ruido de fondo, de trenes que pasaban justo por encima del restaurante era capaz de seguir una conversación. Pero tampoco terminó ahí todo, porque el lunes al coger el avión de vuelta a Bilbao, no me dolieron los odios, porque a la ida, fue horrible, llegué mareada, totalmente mis oídos taponados, con un dolor muy pero que muy intenso en el oído, parecía que me quemaba por dentro. Y a la vuelta como si nada, ni una molestia, ninguna sensación más allá de la típica por la presión del vuelo. Pero tampoco acabó ahí, porque el lunes por la tarde cogí el teléfono por el lado izquierdo y aunque no entendía nada, oía un susurro, sabia que algo me habían dicho. Antes no sabía que me había hablado, ni siquiera ese susurro. Pero es que tampoco acaba ahí, hoy martes, tengo menos ruidos, ya no son tan molestos, tan desagradables. Y todavía me queda toda la semana!

No se cuanto durara esto, no se si seguirá mejorando, si se parara e ira empeorando. Pero tampoco me importa. Ahora intento disfrutar de esta sensación de oír por los dos lados que ya se me había olvidado. Puedo ponerme en cualquier lado para seguir una conversación. Veo casi por primera vez el perfil derecho de mi pareja de la que siempre me colocaba a su lado izquierdo. Con esto me vale. Ahora te entiendo Samia cuando dices que te sientes como Superwoman. Yo me siento igual.

Mi maestro me dijo ven a Alemania a mi encuentro y hablamos. Yo no me imaginaba que su manera de hablar fuera así. Durante todo el seminario, todos notamos una magia que nadie sabe como explicar. Sucedieron cosas extraordinarias, efectos ante la presencia del maestro Aguilar que son difíciles de narrar. Gente que dice que se le eriza la piel al estar a pocos metros del maestro. Gente que al hablar con el se derrumba a llorar de la manera mas desconsolada que he visto nunca jamás, y luego le da las gracias. Gente que de las primeras filas en el seminario que dice le ha visto la piel erizada de los brazos o de la frente del maestro cuando pronuncia la palabra “Buda” “Poder” o “Zen/Chan” , descargas de electricidad electrostática tan fuertes de las manos del maestro hacia por ejemplo los pomos de las puertas que el chasquido que produce se oye a cinco metros, en una aula abarrotada de público, ver como el maestro dice delante de 40 personas, que alguien que esta susurrando al fondo y que nadie de nosotros hemos oído nada, decir no solo quien habla sino que esta diciendo concretamente y sobre que esta hablando. Pedir confirmación y la personas afirmar, derrumbándose al oírlo. Hacer andar a una persona con esclerosis múltiple quien además esta recuperando su Español, su memoria, hacer que alguien como yo oiga con un tumor. Tantas y tantas alucinantes, experiencias que creo que el poder de mi maestro excede con mucho lo que se puede catalogar en cualquier gran maestro con capacidades extraordinarias. Y decir simplemente que el maestro esta incluso por encima de esas capacidades de curación, leer el corazón, leer el pensamiento, adivinar lo que vas a hacer o decir, descargas de energía visibles, desvanecimientos de la gente a su paso. Y como todos decimos una extraña sensación de paz, armonía, por no decir que huele a perfume de paz donde el habla sobre sus enseñanzas.

El ya sabia lo que me tenía preparado, como siempre yo me enteré la última, así es mi maestro. La gente llora a tu paso, por que les arreglas muchas cosas. Yo no puedo llorar, estoy demasiado contenta, es increíble lo que estoy viviendo.

A la llegada a España.

En España, a mi llegada necesite dos horas para contarle a mis padres, que había pasado en Berlín, quien era el maestro Aguilar, que hacía, estaba nerviosa, excitada, no paraba de sonreír, y de no saber que decir, como contar. Al final mi madre y yo nos abrazamos, solo recuerdo eso.

El Lunes mi maestro me dio otra agradable noticia. El miércoles por la noche me daría otra sesión de su capacidad o Chi Kung, o Chan, o lo que sea que fuese” Por lo que he visto en mi caso en Alemania y con Samia, solo el maestro y tú, nadie mas en la sala. Sin embargo me dijo que si quisiera permitiría que mi madre estuviera no solo acompañándome sino presente excepcionalmente dentro de la sala.

El martes conseguí oír por teléfono por el lado izquierdo, bajito pero muy claro, las palabras eran claras, ¡ no me lo podía creer ¡Llamé a todo el mundo, sobre todo a mi maestro, llamé hasta Alemania y puse mensajes a todo el mundo. Sobre todo a Samia Burchardt. Creo que por ella, por su dolor, por lo desagradable de su caso, mi maestro aceptó hacer Chi Kung en público. El hecho de que este fuera unos de mis primeros síntomas, lo que me hizo ir al otorrino, fue como más especial para mí. El poder oír. Ahora me vienen recuerdos con el teléfono, porque yo siempre cogía el teléfono por el lado izquierdo y decía a la gente que no oigo bien, pero no me creían. Porque en conversación cara a cara oía bien. Poco a poco me fui acostumbrado a coger el teléfono por el lado derecho olvidándome poco a poco de ello.

El miércoles a la noche fue otro momento único en mi vida personal. A la noche el Maestro Huang C. Aguilar volvió a tratarme con Chi kung, en Bilbao en su escuela de la calle Costa. Mi madre venia seguro, mi padre intentaría hacer todo lo posible para acompañarme también. Aceptaron la invitación del Maestro Aguilar, para mi fue la noche perfecta. Mi Maestro y mis padres juntos.

Un nuevo encuentro con el Maestro

A las nueve empezamos la clase de meditación Chan, con retraso pero con normalidad. Mi maestro quería aprovechar para hacer reflexión interior. Pero al final de la clase mientras todos seguíamos manteniendo la posición y los ojos cerrados. Me llamo en silencio y me mando ponerme sentada frente a su posición de Loto. Tan cerca que mis rodillas tocaban las suyas. En ese momento sentía como si me chequeara por dentro, como si estuviera localizando mi dolor, mi tumor. Me puso las manos en el rostro sin tocarlo y descendía y ascendía constantemente, los dos frente a frente en posición de loto. Nadie lo vio pero supongo que formábamos una unidad, una bonita estampa.

Sentí calor, y todo lo que sentí la vez anterior, solo que esta vez la idea de que me estaba escaneando no se me quitaba de la cabeza. Aunque estaba tan nerviosa que no consigo recordarlo claro.

Regrese a mi sitio y en pocos minutos terminamos la clase. Me dijo en privado ya he hecho todo lo que sé. Ya he reparado lo que he podido. Pero lo que voy ha hacer ahora es dar un paso mas en mi Chi Kung, Dile a tu madre si quiere estar presente dentro por que vamos a cerrar las puertas. Entramos los tres mi maestro, mi madre y yo. Yo me tumbe, en horizontal y ayudó a mi madre a que estuviera cómoda y cerca de mi. El maestro empezó a hacer ejercicios de Chi Kung, yo sólo le oía con los ojos cerrados. Cuando termino, se arrodilló a mi lado. Yo notaba su calor. Un calor agradable, cálido, tranquilizador. Es una locura pero “Olía a calor”. Según las manos de mi maestro pasaban por encima de mi rostro. notaba como por puntitos se me erizaba la piel. Y otra vez ese tembleque, esa tiritona incontrolable, pero agradable.

Luego me contaron, yo no lo vi, que mi maestro se fue donde mi madre y colocó sus manos frente al rostro de mi madre y puso sus manos sobre sus hombros. Ella rompió a llorar de emoción, de manera discreta. Creo que tomó su energía de madre y me la dio, quizás vio algo en ella, y a ella también la reparó. Lo que sea se que el maestro la ha hecho con el corazón y con respeto, siempre en silencio.

Pasado un tiempo que no puedo determinar, se levantó y me dijo, hemos terminado, descansa unos minutos antes de tratar de levantarte. El Sifu David González y mi ama me ayudaron a incorporarme y salir de la sala. Mi maestro dijo antes, - “la veis la cara, mirarla, los dos la conocéis bien, su rostro ha cambiado, no parece la misma” Mi madre y mi maestro afirmaron con la cabeza sin palabras. Salí y vi que todos mis compañeros de clase estaban sin cambiarse todavía esperándome fuera, aunque yo estaba un poco aturdida, al mismo tiempo muy fresca, me llevaron al vestuario donde entro mi aita para acompañarnos a las dos. Mi ama con los ojos llorosos que no me sabia explicar porque y con el mismo tembleque que el mío. Cuando le preguntaron que tal, dijo “ Ha sido, ha increíble, solo puedo decir eso, no lo puedo describir ni expresar”. Ese momento me pareció mágico, como si después de ese momento como de unión no nos pudiéramos enfadar nunca más, momento de comprensión absoluta.

No se tú, ama, lo que sentiste, pero para mi fue el momento que mas hemos estado unidas y sin apenas tocarnos. Gracias por haberme acompañado, por haber estado ahí conmigo. Gracias aita por haber estado conmigo, aunque fuera de la sala, esperando paciente a que ama y yo saliéramos. Gracias.

Hoy jueves, me despertado llena de vitalidad, todas las mejoras siguen. Noto mi piel mucho más suave, como muy fina, de bebé. ¿Es un efecto del chi kung? Incluso veo mejor.

Oigo mejor, veo mejor, camino mejor, me siento mejor.

Con gratitud infinita para mi maestro

Maestro Aguilar, al que a veces he llamado mi muy querido maestro, no se que decir. Gracias no expresa nada. No se que pensar, no se que decir. No sabia que dabas tanto, no sabía que reparabas tantas cosas alrededor de todos. Ahora entiendo por que a tu paso algunos lloran o se desmayan.

Es increíble lo que el maestro hace por todos los demás y no me refiero a las curaciones, sino al esfuerzo que ha de hacer para darnos su fuerza o su poder. Yo he sabido ahora que durante los tres días antes de hacer algo tan grandioso, está en ayuno, a punto del desfallecimiento. Por eso no entrena, no le vemos entrar en clase. Necesita no contaminar su cuerpo, dejar a un lado los problemas. Porque el hacer Chi Kung, el ayudar, el dar, el ordenar, está por encima de todo, negocio, de toda cita, de toda responsabilidad, de todo egoísmo personal. De su propia familia, con tan sólo un zumo de un tomate o un cuenco de arroz pasa los 3 días. Los maestros José Álvarez de Bilbao, Nadim Sarrouh de Berlín y Carlos Mora de Barcelona que convivieron con el Maestro Aguilar durante esa semana en Berlín, me lo contaron, sin dejar de estar luego 12 horas dando el seminario, atendiendo a todo el mundo. Para luego dar lo mejor de él a las personas que lo necesitan.

Gracias.

Aintzane Artabe
28 años
Residente en Galdakao
Profesora de infantil

Curaciones Budistas

1992 - 2002 BILBAO.
Fenómenos y capacidades
difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR TRATANDO UN CASO DE HERNIA DISCAL Y TUMOR CEREBRAL

Estimados compañeros.

He oído lo que el maestro ha hecho en Alemania con Samia, sobre lo que el maestro ha hecho con Aintzane, y lo que el maestro hizo con José Manuel Álvarez hace años, Ya habéis visto que me enfadé mucho cuando Eder Goméz decía recientemente que el maestro Aguilar no cura, no trata o deja tirado a la gente. Lloré por dentro. Me desgarro las entrañas.

He decidido romper mi pacto de confidencialidad con mi maestro. Creo que se lo merece. Os voy a contar lo que el Maestro Aguilar hizo. Decidme vosotros, médicos, abogados, expertos, académicos, doctores, quién es mi maestro. Por favor, podéis decírmelo y decírnoslo a todos.

1992 TRATANDO A MI QUERIDA AMA

Mi ama ha sido la típica mujer de baserri, se levantaba a las 6 de la mañana todos días, pero todos, domingos y festivos incluidos. Como todo trabajo de Baserri, de mucho esfuerzo, de mucho sacrificio, por lo que puedo decir que mi madre ha sido una mujer muy fuerte, de quejarse poco y trabajar por toda su familia, mucho.

En el año 1992 ama empezó a tener dolores de espalda, se veía que aumentaban según pasaban los meses, íbamos pasando médicos y la verdad que a parte de dar un montón de pastillas, pomadas y decir que no trabajara, cosa que en un baserri no se puede hacer por desgracia, eso era todo lo que nos dio los médicos de la seguridad social. En el año 1993, se tubo que dejar de repartir la leche por el pueblo, nos cogía la leche una cisterna de una central lechera. La verdad que se quito un trabajo muy importante y a la vez muy sacrificado, aunque se ganara mucho mas que vendiendo la leche a una central lechera. Ama tenía algo más tiempo para sus cosas.

Pero los dolores no remitían, es mas iban en aumento, fuimos a un masajista que hay en irun, pero a parte de sacarle unos cuantos gritos y claro esta, su correspondiente salario, que ahora no recuerdo pero para ese año era bastante alto, los dolores seguían ahí.
No quiero pensar que influencio, pero el dolor aumento más, y le afecto a su pierna derecha que le dolía al caminar. Ante tal situación no sabia que hacer, los médicos seguían dando pastillas y pomadas pero nada más.

En esta época, el sifu Aguilar era joven y yo mismo no sabía demasiado sobre su experiencia como terapeuta, ya que nunca se había prodigado en este campo. Sin embargo porco a poco empecé a oír de la gente que estaba aquí en la escuela que el maestro Aguilar era muy bueno arreglando gente, y que además de Kung-Fu había estudiado medicina Tradicional China. Me animé sino a pedirle consulta si a pedirle consejo. En cuando se lo pedí, después de echarme una buena broca por no decirle mucho antes, me dijo que la llevara a la escuela.

Para mi sorpresa no me costó mucho traer a mi ama, donde mi maestro de Kung-Fu, la metió en el cuarto de consultas y después de unos 35 o 40 minutos de espera salio primero el sifu, me empezó a comentarme, que para mi sorpresa, me dijo que no le ha hecho nada, es decir que solo había obtenido suficiente información para saber cual era el problema y como aconsejarme de la mejor manera posible, me explico. Lo curioso de todo para mi sorpresa es que mi maestro no habla euskera y mi ama habla y entiende mal el castellano. Por lo que no se como se entendieron. De para que al final mi maestro pudiera dar su opinión a mi ama, me pidió que habláramos los tres. Me lo explicó a mí, para que yo se lo explicara a mi ama, y aun así tuve problemas para entender de mi ama ciertos conceptos y palabras, ya que estaba usando un euskera muy antiguo. Para mi sorpresa mi ama tubo que enseñarme el significado de ciertas palabras en euskera que yo desconocía. Por que no sabía como explicar a mi maestro lo que quería decir mi ama.

El sifu nos dijo, porque no ha podido hacer nada. Fue muy directo y se lo agradezco. Sencillamente me dijo que con lo mal que estaba mi ama, era buena oportunidad llevarla de nuevo al Medico e insistir en que le hagan un chequeo urgentemente de su espalda, radiografías, resonancias, etc. Nos dijo que es casi seguro para él, que los médicos verían que mi ama esta grave, y que con los resultados de una profunda exploración con maquinas, dirían que el pronostico es muy grave y que había que operarla. Que insistiéramos todos en que la exploraran de urgencias y que insistiéramos en que ya que mi ama es muy fuerte que no tomaran sus quejidos como los de cualquier persona, que se queja por nada. Que mi ama estaba grave, y era casi una negligencia no atender o escuchar sus quejas. Además, de decir mi maestro, que cómo es que no lo han visto en las primeras exploraciones. Nos dijo también que seguramente habría que pedir la jubilación anticipada por enfermedad, dada la gravedad.
Necesitamos unos instantes para asimilar lo que nos estaba diciendo. Y yo necesite varios minutos para explicárselo a mi ama.

Fue un calvario que creo que muchas familias han paso también. Vueltas y peleas con todo tipo de médicos, especialistas, centros de salud etc. Muchas radiografías y resonancias, toneladas de pastillas, inyecciones, pomadas y mierdas, con perdón. Todo esto para entender que pasaba o tan solo para aliviar el dolor. Sin embargo no había nada para solucionar el problema o lesión de la espalda. Yo me desesperaba, ¿No había nada para curarla? Al final después de decirles “cuatro palabritas” nos dieron una cita con un especialista de espalda en cruces.

Aquí tuvimos la mayor sorpresa de nuestra vida. Yo no sabia que decirle a mi maestro. Nos volvieron ha hacer de nuevo las radiografías y las resonancias, pruebas y consultas pero esta vez por lo menos las hizo en cruces y todo seguido. El resultado decía que ama tenia dos hernias discales una pequeña y una ya muy avanzada. También nos dijo que en no mucho tiempo haría falta urgentemente operar y nos dio la baja laboral indefinida hasta que nos dieran la fecha del juicio donde darían la invalidez permanente.

Todavía me pregunto quién es mi maestro.

A los dos meses de la ultima vez que estuvimos con el especialista en el hospital de cruces, por fin le dieron la invalidez, con un 65% , pero ya en el estado que se encontraba ama que prácticamente casi no se podía levantarse de la cama , ya que aparte de los dolores de espalda tenia la pierna derecha casi paralizada. A los pocos meses le dieron el 100%, los médicos ya estaban buscando fecha para operar.

Yo en el momento que le dieron el 100% de invalidez le dije al sifu. Me dijo que la llevara rápidamente. La lleve al día siguiente la metió al pequeño gabinete de masaje.
Mi ama estuvo unos 45 minutos igual algo más. Cuando la vi salir andando con toda normalidad del cuarto no podía creer lo que veía, que no hacia ni una hora que la traje que no podía no ya andar si no ni mantenerse de pie sin ayuda.

El sifú me dijo que la tarjera una vez por semana para seguir con las manipulaciones y la acupuntura. Por su puesto no se me olvidara con que felicidad llego a casa, que no se que le había hecho pero que parecía un sueño, que como podía ponerse las medias ella sola…etc. La lleve tres o cuatro semanas más que me dijo el sifu, y así termino con el tratamiento. El Sifú eso si le dijo que aun que parecía ya curada totalmente, la advirtió que aún quedaba entre 3 y 5% de lesión y cómo tenia que cuidarse por lo grave que había tenido y mucho tiempo sin hacer realmente nada.

Ella contaba a toda la familia, bueno a todo el mundo lo bien que la curo, pero ella siempre decía que no sabia que es lo que le hizo que solo recuerda que se puso boca abajo en una camilla y que como le manipulo la espalada y las piernas en ocasión con bastante dolor pero aguantable también como le metió unas agujas y como estaban metidas en la piel, pero que no le dolían (para ella la acupuntura era todo un misterio).

Yo erróneamente intente pagarle con dinero al sifu, bien por lo bien y contenta que vi a ama, bien por que sentía que me aprovechaba de su amistad y también porque en aquel momento falta, por que era joven, de conocimiento de lo que es un gran sifu, de que comportándome así lo único que hacia era faltar a su honor, a todo lo que representa a un sifu, mas aun de su nivel. Como en todo en esta vida ponemos niveles, igual que hay futbolistas desde 2ª regional hasta la 1ª división esta que tanto decimos el de las estrellas, hasta en la fabricas que muchos trabajamos hay desde el humilde peón a hasta el oficial de 1ª .y así iríamos sucesivamente, pues bien el nivel del sifu Juan Carlos Aguilar, sencillamente esta fuera de la tabla de clasificaciones, no pudo decir que es de 1ª división, pues de ese nivel hay bastantes, bien por que unos lo han demostrado y otros se les dice o se nombra, pero el sifu Juan Carlos Aguilar no se puede meter es esa misma categoría, no seria justo, entonces le ponemos de 1ª especial, pues no, en el mundo se han visto varios de esa categoría, pero alguien ha visto alguien con él?

Todavía no entiendo como supo lo de mi madre, como decidió que primero tenía que resolver el problema de la invalidez, cuando nadie lo había visto. Cuanto hubiera sufrido mi madre, al nadie creerla, e intentar ella seguir con el trabajo diario de levantarse a las 6 de la mañana e intentar seguir llevando leche, ordeñando y trabajando como un animal, como todas las madres? ¿Cómo se hubieran agravados sus síntomas? ¿Por qué no la trató entonces? ¿Por qué vio algo que solo los especialistas con máquinas, tecnología de hospital, y expertos, pudieron determinar, después? Pero lo peor de todo, lo que no acabo de entender, ni en mi casa entendemos nadie. ¿Por qué después en el hospital nadie la pudo aliviar, con toda su tecnología? ¿Cómo es que en tan solo una consulta mi madre salió andando? ¿Qué tipo de masaje es este? Desde luego no es masaje. ¿Qué tipo de acupuntura es esta? Desde luego no es acupuntura. ¿Qué tipo de especialista es este, que no necesita resonancias para ver lesiones? Desde luego esta por encima de un especialista.

QUIEN ES MI MAESTRO, COMO LE DEBERIAMOS DE LLAMAR, CUANDO LE CRUCIFICARÁN.

Su fuerza, velocidad, potencia, elegancia, educación ,sabiduría, inteligencia, sus conocimientos de shaolin, tai chi, chi kung , meditación zen, sobre budismo y demás religiones y así sucesivamente. Sitio que visita ya sea bien por casualidad, por trabajo, vacaciones no se marcha sin dejar su chi, como si después de una gran tormenta sale el sol radiante y que parece que amanece un día nuevo. Solo verle en una exhibición y ver a todo el mundo la cara que pone, es suficiente. Muchas veces, me recuerda, entre comillas a la película de matrix, y que es como neo, pues como el, el sifu ve nuestro matrix que es la vida nuestra, las cosas, sentimientos, personas…etc. que nos rodea y que no lo apreciamos, no lo sentimos, no lo vemos o sencillamente no queremos darnos cuenta. Por cierto, lo tenemos en Bilbao, si en Bilbao, nos hemos acostumbrado a verle entrenar, a ver sus saltos, acrobacias, a ver tantas cosas increíbles que hace en cada clase de la actividad que sea, y como lo hemos visto tantas veces desde siempre que ya ni damos la mas importancia, como si en cada ciudades del mundo entero hay dos o tres como el.
Pero que le pregunten a los de Alemania, por decir un sitio porque podría decir cualquier país del mundo. En todo el mundo son todas alabanzas, admiraciones, y todas peticiones de que vuelva de nuevo lo antes posible para observar tantas proezas increíbles. Menos en España, aquí es todo envidias, criticas, siempre buscando el pero, el si hay un truco como si seria un de esos famosos magos, que hacen desaparecer cosas, aunque yo creo que somos mas los que admiramos y le queremos en España, pero se nos oye menos, muchas veces no sabemos tramitar nuestros sentimientos hacia el. Otras veces queremos demostrarle nuestro cariño y lo que hacemos por nuestra ignorancia o por otra cosa es hacerle mas daño, si y los que mas daño podemos hacerle somos los que mas cerca de el estamos y mas tiempo llevamos con él.

Los demás esos que dicen ser sifu y solo les critican por revistas o foros que luego no se atreven a salir en las exhibiciones donde el sale que es hay donde tiene que hablar, mejor dicho donde tu arte marcial habla por ti, es donde se esconden entre el publico, ellos mismos saben que la camisa de hierro que tiene el sifu es infranqueable para ellos. Yo mismo recuerdo que lo primeros años en la escuela, pensaba que todos los sifus eran iguales, todos rápidos, fuertes que levantaban igual las piernas…etc. pero hasta que fui viendo otras escuelas me di cuenta la gran suerte que tuve y tengo en tener un sifu de su categoría. Ya se que no tenia ni idea de las distintas artes marciales y deportes de contactos que hay, la verdad que cada año me doy cuenta que aun se menos. Pero en mi humilde opinión uno se da cuenta de que es mas rápido o mas lento, yo no entiendo de F1, pero ya se que el coche de alonso no es mas rápido que los Ferrari. Jolin me estoy yendo de lo que sencillamente iba contar sobre mi ama, para terminar esta parte de la carta sobre la categoría del sifu.

Yo en mi humilde opinión, y eso es para todo esta carta que esto este claro, el sifu Juan Carlos Aguilar, es estado pesando en varias categoría, pero una de las que mas gustado es el sifu de los sifus, también podía ser el de cualquier nombre de un planeta de la galaxia, porque no puede ser que alguien con tanto poder y conocimientos de tantas cosas lo tenga una sola persona y que sea de la tierra y encima como antes he contado, lo tenemos aquí en Bilbao. Que poco apreciamos la suerte que tenemos de tenerte tan cerca. Muchas veces me doy cuenta que no somos dignos para ser tus alumnos y menos tus discípulos. Te pido perdón por la parte que a mi me corresponde y gracias por tu paciencia en esos momentos. Volviendo a lo que estaba contando sobre ama.

También tengo que decir que tampoco me pidió ningún favor y esto que quede muy clarito para todos, también me dijo que ni tampoco este intentándolo hacer favores para devolverle, que me comportara como siempre antes de el tema. La verdad que muchos favores tendría que hacerle pero muchos ni con otra vida para poder pagarle no solo por ama si no por todo lo que me ha hecho ser no ya como artista marcial (que me queda todo por aprender aun ) si no aun mucho mas importante que es como persona , en los 22 años que llevo junto a el ,que aun así me sigues sorprendiéndome como la primera vez que me hablaste en los vestuarios después de suspender el examen de amarillo que hice con el también a mi juicio, Gran Maestro José Luís Aguilar (difunto hermano del sifu), recibí mi primer consejo en ese momento del sifu, de eso ya ha llovido algo desde entonces ehh jeje.

Volviendo a mi ama, recuerdo como se levantaba todos los días de la cama sin dolores y como podía hasta jugar con niños bien de la familia o de los vecinos que venían a visitarnos, como podía levantar en brazos sin ningún problema, mientras los médicos llamaban y llamaban si se decidía algún día a operarse, les amenazaban con que si sigue sin operarse se iba a quedar en sillas de ruedas. Hasta que un día nos vino de visita la doctora de cabecera que la conocíamos personalmente y que estaba a la corriente del todo el proceso menos los de que le curro el sifu claro esta, por si nos quitaban la invalidez jeje, que al fin era un bonito dinero que venia muy bien. De todas formas lo tenía bien ganado a pulso ese dinero, no tuvo un día libre en toda su vida.
La pena es no poder haber sacado una foto de la cara que le puso a la doctora al ver como caminaba y lo bien que estaba mi ama, se quedo paralizada, nos decía que no podía ser, que no hay tratamiento para esa lesión sin operarse, menos que se recupere así de bien. En los años siguientes ama estuvo fenomenal dicha lesión paso a la historia.

2002 POR DESGRACIA LA ÚLITMA VISION DEL MAESTRO AGUILAR

Pero, esta historia ya lo siento pero no acaba bien, aun que yo en su momento lo sentí mucho mas.
Era enero del 2002, ama tenia dolores de cabeza que ya llevaban apareciendo y desapareciendo en los meses anteriores, hasta hay normal, pero en los últimos días tenia mas fuertes, fue al medico les mando análisis de todo tipo, todo daba bien y les dijo el medico que es una migraña y le dio unas pastillas. Hasta que un día aita me dijo que ama se olvida muchas cosas y que un día que fue a mungia se le olvido donde había dejado el coche. Yo es entonces que pensé que hay algo más que una migraña.

Decido acudir al sifu, que tenía que haber ido mucho antes seguramente hoy estaría viva ama, pero quien iba pensar que los dolores de cabeza eran tan graves.
El sifu me atiende al momento como siempre. La llevo a la consulta que tenia entonces cerca de la estación de abando, no recuerdo la calle, me atiende un viernes después de entrenar. La atiende y a los pocos minutos dijo, que si el fuera yo lo llevaría rápidamente a urgencias y que les exagere mucho, para que le realicen a ama una resonancia en la cabeza, que tiene o bien un coagulo o lo peor un tumor en la cabeza, y si tiene coagulo, él lo podría quitar con acupuntura, pero que el tumor no se atrevía. La llevo el sábado les digo que como no recuerda ni quien soy, ni quien es ella y mas cosas, que son mentiras pero así me dijo el sifu. Al cabo de unas horas de espera, aparece ama y que la dado el alta y unas pastillas que tiene una rara migraña, cuando le pregunto a una doctora si le han hecho la resonancia, se empieza a reír y diciéndome que si haber si hay que hacer resonancia a cada uno que viene con dolores de cabeza.

Mi enfado fue monumental, me acordé de las palabras de mi sifu, no se por que y amenacé al hospital, No lo he hecho nunca, soy muy tranquilo por naturaleza, todos me conocéis. Por su puesto nos les dije que mi profesor de artes marciales me había dicho que mi ama tiene un tumor o coagulo en la cabeza, por que me llamarían loco. Amenacé con lo que pude, con irme a otro hospital, con poner quejas, etc. y como luego salga algo me tendrían que oír. Al fin deciden hacer caso de mis protestas. Y la volvieron a meter para dentro.

A las 3 horas de espera, me llaman por megafonía, y les veo como me vienen como cuando un perrito ha hecho algo malo y se mete el rabo entre las patas. Me comentan como que ha salido algo en las resonancias y que es muy grave tanto que le dan como mucho dos meses de vida. Se me cayó el mundo encima, en seguida le digo que hace unas horas me mandabas para casa con unas pastillas y ahora me mandas bajo tierra, que ya quería otro doctor para si me decía lo mismo, después de un ratito de espera me viene un doctor y me dice lo mismo, ingresan en cruces a ama, llamo rápidamente al sifu que estaba esperando que me había dicho, cuando le comento eso, me dice que es lo que esperaba, pero no quiso decirme hasta ver la resonancia si salía. Ahora con lagrimas en los ojos, por que mi maestro insistió tanto en que me quejara, engañara, despotricara, dejara de ser cortes y educado.

Ese mismo día hablé con mi maestro, con él sifu en persona. Lo primero que me dice es que aquellas palabras que me dijo en los primero días de clase que son estas.
“El kung fu no es para que te luzcas delante de las chicas, no es para hacer combates en un bar o en un torneo por una medalla, si no para prepararte para un combate que tiene todo el mundo, ese combate se llama: LA VIDA”. Esas palabras son ahora mismo la única verdad. Mi combate y el rival no es alguien que pelea, que le puedas ver, si no sentir que es ese dolor por esa mas que posible perdida de un ser tan querido como es ama (de una madre), todos estos años de entrenamientos, te tienen que servirte para que puedas vencerlo y que no dejarte ganarse mas me marche con esas palabra en mi mente repitiéndome, una tras otra. Hay reconocer que este rival puede salir en cualquier momento de nuevo, por desgracia.

Llegue al hospital, después de contar a toda la familia, dije que me iba a quedar a la noche, ya le habían hecho una prueba ama para ver si se podía hacer algo, me digieran que han encontrado dos tumores uno pequeñito pero otro muy grande, y además en un sitio que aun quitándolo quedaría muy mal, pues era muy grande.

Recuerdo que ya eran la una de la noche, después de ya afirmar todo lo malo, estaba que tenia que vencer ese combate que tenia pendiente, me estaba asfixiando. No sabía como quitarlo con seguridad, pero las palabras del sifu me vinieron a la cabeza.

Encontré detrás de cruces una patio bastante apartado y solitario, empecé ha hacer formas, hasta la única forma que conocía del tai chi me vino muy bien. No se si las formas que realice aprobarían un examen de grado que les correspondía a cada forma, pero lo único que puedo decir es que no sería por no hacer fuerte. La potencia que hacia no sabría de donde la sacaba pero notaba que cada vez que hacia una forma mejor me encontraba, parecía que estaban hechas para estos momentos, aunque después de lo vivido, lo puedo afirmar.

Desde ese momento, me cambio la vida, para muchas cosas, pero lo que mas fue el valor de las formas, me explicó, en los primeros años en la escuela, uno es joven y lo que mas le gusta es el combate y las formas los tienes como secundario, como que no lo aprecias no le das tanta importancia, pero luego te das cuenta que es la esencia del kung fu, bueno yo diría que de cualquier arte marcial.

Aquella noche que no se me olvidara, por todo lo que paso, recuerdo que serian eso de las 4 de la mañana, estaba totalmente mojado de sudor ala vez que estaba agotado, pero también estaba bien en mi interior, no se como explicar o que palabra es adecuada para describir lo que sentía era como si de repente fuera mas fuerte no físicamente pero si mentalmente con admitiendo ya la dura perdida de ama, como preparándome para que yo sea el que pueda dar ánimos a mi aita y ala vez que no me vea derrumbado y que el se derrumbé, como diciendo la vida sigue. Fui a casa me duche volví al hospital, pero ya podía enfrentarme con esa dura realidad dignamente.

Ama estuvo una semana en el hospital le mandaron para casa. Era atroz ver como cada semana ama se apagaba como una radio que se le van terminando las pilas, ya se le olvidada casi todo, casi no hablaba, creo que lo único bueno fue que no sedaba cuenta de lo que le pasaba ni tenia dolores.

El viernes 17 de mayo del 2002 murió ama, el entierro fue el día siguiente, auque para mi fue en esa noche en cruces cuando la despedí, fue mi funeral personal, el funeral oficial fue para los demás familiares, amigos y conocidos, todo el mudo es por eso mismo que me decían lo fuerte que estaba.

Doy las gracias al sifu, mejor dicho mil veces gracias, por enseñarme su filosofía más allá del kung fu shaolin y sobretodo por enseñar que es algo mas que un simple deporte, que sirve para algo mas que sudar y estar en forma.

También tengo que dar las gracias a mis compañeros en especial, ha los que me han aguantado en estos 22 años, con los que he estado creciendo desde los primero días en la escuela, muchos de ellos ya sifus, instructores, monitores. Gracias Iñaki, David, José, Dani, Rafa, Carlos, Aitor, Eder (en la versión que conocí yo).

Ayer viernes 18 de Abril, de 2008 mi maestro nos metió dentro de la sala de entrenamiento solo a los que hemos estado con el más de 18 años. Allí se puso nuestro maestro, El sifú Huang C. Aguilar en la posición y lugar donde hace 20 años el formaba para empezar la clase en lo que llamamos, cariñosamente la sala Azul. Formamos en las mismas posiciones que formábamos cuando éramos niños. En la formación antigua y tradicional, no en la de líneas. Nos mandó cerrar los ojos. Fue…….fue como……Sentí entones………, la piel se me erizó, me entraron escalofríos,…….sentí que a los demás les pasaba lo mismo,… fue como…….lo dejo hay, pues no encuentro palabras para describirlo, lo que sentí o pasó.

Quiero pedir perdón para los que pensaban un final feliz, de todas formas debo de decir que el sifu hizo que ama en los años posteriores a que le curara fueron los más feliz,

Gracias de nuevo Sifú.

No se quien eres, no se como deberíamos llamarte, solo se lo que haces, que ves dentro de las personas, que adivinas, que conoces, que sientes, que al mismo tiempo eres humilde en este terreno. ¿Filósofo? ¿Profeta?, ¿Mesías?, Samia, por favor, dime tú, que opinas, que te hace caminar con esclerosis múltiple. Dímelo tú José que te tranquiliza y repara un corazón a punto de explotar. Dímelo tu Aintzane, que ves mejor, no solo oyes mejor ¿con un tumor en el cerebro?

Un gran abrazo a todos los de foro y para los que lo lean.

Javier Izurieta
Cinto Negro 1º nivel de Kung-Fu shaolin
Discípulo del Maestro Huang C. Aguilar.
20 años de práctica, y vida con el maestro.

Curaciones Budistas

2008 BERLIN, ALEMANIA.
Fenómenos y capacidades
difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR TRATANDO UN CASO DE ESCLEROSIS MULTIPLE, SAMIA BURCHARDT.

ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO FUNDACION DE LA ORGANIZACION ALEMANA
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv01.htm

A todo el Mundo.

Son muchas las cosas increíbles que he visto hacer a mi maestro directamente. Muchas mas las que he oído que ha hecho anteriormente. Yo no trato de definirlas, solo quiero contarlas. Hasta la fecha lo más impactante que he visto en relación a las curaciones Budistas es sin lugar a dudas lo que ocurrió con Samia, una mujer Alemana con esclerosis múltiple.

Lo que vi sobre el suceso esta llena de otros matices que sobrepasan la definición de curación o tratamiento. Ya que creo fue una enseñanza, una demostración de humanidad y un ejemplo para los mas de 45 personas que fuimos testigos durante ese inexplicable fin de semana en Berlín.

Lo que yo no sabia entonces de Samia.

Samia, una mujer de Berlín anónima para mí hasta ese momento, padecía y padece una enfermedad terminal llamada esclerosis múltiple, en avanzado estado de evolución. Un estado que le llevo hace pocos años a sufrir un coma, tras el cual ha perdido de su recuerdo el español, ingles entre otras cosas, idiomas con los que trabajaba en el extranjero.

Tras haber buscado un lugar dónde estar, mimar su cuerpo con alguna actividad física, tras estar en varios centros, encuentra a Nadim, siendo la casualidad que conociera al Maestro Aguilar durante una visita de este para realizar un seminario en Berlín.

Si bien ella se encontraba débil, con temblores y todos los síntomas que la persiguen, tras el consejo del Maestro Aguilar acude al centro, el Maestro da a Nadim instrucciones precisas de los ejercicios que debe realizar con el fin de paliar los síntomas y tratar de pelear contra la degeneración que inevitablemente sufre su cuerpo. Esta si bien es una ayuda común, para los mortales, dice mucho de la gran calidad profesional del maestro Aguilar, para el cuidado de una mujer a la que muy poco probablemente volverá a ver en un futuro. En un inicio nada hacía presagiar lo que luego sucedería.

La mañana del comienzo del Seminario

Yo decidí junto a otras siete personas de Bilbao acudir al seminario de Tai Chi impartido por mi maestro Huang C. Aguilar en Berlín, el 14 de Abril del 2008. En este curso también acudiría Samia. El curso empezó con normalidad aparente, presentaciones, agradecimientos, intenciones del organizador y del maestro y comienzo del curso. Lo único extraño es que todos estábamos descalzos, cosa no habitual para mi. No sería lo único extraño que vería.

La primera señal de alarma que antes de empezar la clase. Vi a Samia llorando, no comprendía la razón, me acuerdo que no le dije nada por respeto, me acuerdo que no la conocía entonces, la veía acompañada de compañeras que la cuidaban y mimaban.
Los compañeros me dijeron que al parecer el dueño del local de entrenamiento prohibía a todo el mundo entrenar con calzado. No pudiendo Samia entrenar descalza porque su enfermedad no se lo permite, pudiendo este hecho tener consecuencias negativas para su salud. Varios compañeras de Samia se quejaron al dueño del local por su incomprensible comportamiento ante un problema con el de Samia.

Lo que yo no había visto es que nos habíamos retrasado 15 minutos con la hora prevista por la protesta enérgica que el Maestro Aguilar Había hecho expresamente al dueño del local antes de comenzar el curso. El Maestro Aguilar se negaba a comenzar y decidió hacer comprender al dueño, que se llama así mismo maestro, que tal comportamiento era imposible de aceptar por cualquier maestro. El maestro Aguilar y el Organizador Nadim Sarrouh tomaron cartas en el asunto. Decidieron hablar con Samia, y plantearle que al medio día abandonaríamos este local. A pesar de todo, Samia decidió intentar tomar parte en el curso a pesar de todo, dada su convencimiento y confianza en el maestro Aguilar.

Durante el desarrollo del seminario, Samia tuvo que dejar el entrenamiento para descansar ya que se le hacía difícil entrenar, el maestro Aguilar, en varias ocasiones la acompaño a sentarse y obligó a poner los pies en alto en un radiador, para contrarestar el frío del suelo.

Vi en varias ocasiones como El Sifú Aguilar durante el seminario se dirigía a Samia para indicarla cosas en privado. Samia había tenido que entrenar descalza porque era lo que mas quería, estar con el Maestro y como uno más aprender, dejando a un lago durante el entrenamiento, horas la pena del padecimiento por la enfermedad. Sus movimientos eran tembloros y se movia con mucha dificultad descordinación y a veces desontrolada. Los tempblores de sus piernas aparecian y se hiban, su fuerza muscular no le permitia estar mucho tiempo em pié. Me acuerdo Samia durante el Tao Lu se encontraba a mi derecha puesto que Begoña Hormaetxea, compañera cinturón azul de Tai Chi Chuan le había cedido para mejor visión del Maestro. Samia tuvo que irse a descansar ya que se le hacía difícil entrenar, el maestro Aguilar, en varias ocasiones la acompaño a sentarse y obligó a poner los pies en alto en un radiador, para contrarestar el frio del suelo. Todos los que no la conociamos sin ser médicos veíamos que estaba enferma, yo pense en algún accidente de trafico o problema con los nervios motores, ya que temblaba y descoordinaba. Sin embargo me dejaba con la boca abierta, ver como una persona con tantas limitaciones físicas seguia en el Curso.

También me parecía extraño ver al maestro Aguilar durante los descansos, el no lo hacia, se movía no muy rápido pero con gran violencia y explosividad, tanto hablando con los maestros como ejercitándose en silencio.

Yo había visto al maestro siempre serio cuando practicaba en su escuela, por lo que no era del todo inusual, pensé que simplemente estaba entrenando. Aunque las caras de los maestros Carlos Mora y Nadim Sarrouh, como Loli Garrido, eran de mucho estupor ante los ejericios que mostraba el maestro Aguilar. Decian que no le habían visto nunca igual.

El Maestro Aguilar paro el curso, e hizo un llamamiento al grupo.

Antes de terminar la jornada de la mañana, el maestro Aguilar detuvo la clase y nos habló en público a todos los asistentes del seminario. El Maestro Aguilar nos comunicó su enfado por el comportamiento del dueño del local. Lejos de toda muestra de comportamiento marcial, el dueño que al parecer fue campeón del mundo de alguna modalidad marcial no saludó al maestro como haría siquiera alguien que da la bienvenida por cortesía al entrar en su casa. Aunque el maestro dijo: “Puedo y debo permitir que me insulten, pero no permitiré que se maltrate o humille a nadie, no importa el curso”.

Nos habló de aquel pintoresco lugar, lo puedo describir de la siguiente manera:
Un espacio amplio con ring de boxeo, sacos de golpear, conté unos seis o siete situados a modo de hilera, muy próximos unos de otros.
Las paredes llenas de motivos de película de artes marciales, un gran Poster junto al ring, en él creo recordar de ve a dos artistas Marciales, el Maestro nos dijo que se trataba de componentes de exhibiciones de Shaolín. Falsos monjes, que vendía como tales.
También nos contó que compartió con ellos entrenamiento en la escuela oficial de Shaolin y cierta vez uno de ellos se cayó de la moto, desgarrándose el brazo izquierdo. El Maestro lo cuidó en ese momento durante los días de convalecencia, en 1995.
En cuanto al lugar llamaba la atención un buda rechoncho con los brazos elevados que según nos explicó el Maestro expresaba algo así como “ dinero ven a mi “ típico de los restaurantes Chinos. A lo alto dos guantes de boxeo enmarcados en actitud de victoria. Venerados por el buda del restaurante. Armaduras Japonesas, Cuchillos filipinos, budas Chinos, Guantes, Una mezcla parecía un todo a cien de objetos orientales. No se veía cual era la filosofía de aquel centro. Chino- indio-japones-dojo-kwon-tailandes-koreano. Esa es la definición que se le acerca.

Ahora entendía el enfado del maestro, dado que por mi inexperiencia en Artes Marciales, no sabía si era normal todo ese despropósito. El maestro Aguilar hablaba ocultando el nombre de Samina, para disculparse por que el se negaba a dar clases ante dicho comportamiento, solicitando al Organizador un cambio de inmediato de centro. Y tratando de explicar sus razones de tal incomoda decisión para los asistentes al Curso. Los modales de arrogancia por parte del dueño, crecían poco a poco caminando por la sala, e ignorando a todos. Su desconsideración ante todos terminó con desprecio. Casi nos tuvimos que cambiar en la calle, dado el descontento que todos tuvimos solidarizándose con Samia, y aplaudiendo la decisión del Maestro. Nos marchamos a comer y nos emplazaron para otra hora y otro lugar. Al parecer el Organizador había encontrado una solución.

La tarde, el milagro

Por la Tarde el Maestro y Nadim nos cambiaron de lugar de continuación del seminario, tras multitud de gestiones para conseguir un hueco en Randori, lugar de entrenamiento del día anterior, la imposibilidad se transformó en disponibilidad inmediata, Maestros, amigos de Nadim se movilizaron para ofrecer y dar.

Por la tarde iba a dar comienzo el entrenamiento. Me acuerdo que Nadim explicó lo que había ocurrido, Rafael Bergaretxe, cinturón verde de kung fu y tai chi se preocupaba de traducir a los compañeros españoles.
Contaba el malestar que sentían por lo ocurrido, no puedo concretar , no pudiendo entender bien lo que decía Rafael, habiendo llegado un poco tarde me centré en ver las expresiones del Maestro y Nadim.
La seriedad de los Maestros fue notoria durante toda la tarde.

Quizás entonces entendí por que el maestro Aguilar no había sonreído ni una vez por la mañana, y en sus pausas se había ejercitado con especial dureza contra su propio cuerpo. Ejercicios de alto Chi Kung para los dos maestros invitados presentes en el seminario. Aunque los dos se quedaron sin habla al ver que es lo que estaba haciendo el maestro Aguilar, quien mas bien parecía un tigre que un maestro. Realizando varios ataques sobre los profesionales que salían como muñecos despedidos, al suelo sin poder determinar como ni cuando. Yo no entendí nada.

La tarde fue reflejo de la mañana, El maestro Aguilar muy serio, enseñando sin parar. En las pausas que nos daban de 10 minutos el no hacia sino realizar ejercicios de alta velocidad, precisión y fuerza. Muchos de los presentes estaban con la boca abierta, por que nunca habían visto al igual que yo a nadie moverse con tanta fuerza y elegancia al mismo tiempo. En cierto momento, el maestro lanzó una violenta y rapidísima técnica de pierna con Chi Kung, entonces se oyó un ruido de estallido y a su alrededor y al suelo cayó algo, se agachó y con mucho cariño cogió los trozos. Nadie pudimos explicar como es que un colgante de piedra de unos 8 centímetros de radio puede quebrase en tres trozos como estallando por ejercitarse en el aire con las piernas, sin descargar sobre sacos o personas. Los que estuvieron a escasos metros se que paralizados.

El lunes supe que se había tratado de su colgante, una piedra, símbolo de Abad del Monasterio, cayó y partió en tres trozos. El llama a esa pieza, su corazón.

Tratamiento con la energía, un regalo para Samia

Al finalizar la tarde y despedirnos hasta el día siguiente, el maestro espero en la sala a que todos saldríamos y pidió se llamara a Samia. No permitió que nadie estuviera dentro, solo el maestro, solo Samia, Ni siquiera el Organizador, ni los maestros. Así que un grupo estábamos duchándonos, otros descansando bebiendo esperando tras la puerta y los cristales de la sala de entrenamiento de la Escuela de Jiujitsu RANDORI.

El maestro estuvo con ella durante media hora. Media hora que estuvo tumbada en el suelo como dormida. Nadie sabe salvo el maestro y ella que ocurrió. Pero cuando terminaron, tuvieron que buscar ayuda para levantarla, por que se hallaba desorientada. Como mareada, Tuvieron que ayudarla a salir de la sala de entrenamiento. Sin embargo no tenía cara de preocupada. Fuera unos cuantos compañeros la sentaron y ofrecieron algo de beber, ropa de abrigo y atención hasta que terminara de recuperarse de lo sucedido con la experiencia de ser sometida al tratamiento del Maestro.

El domingo por la mañana.

Al día siguiente domingo, por la mañana Me acuerdo perfectamente de la impresión que me causó Samia en el vestuario, parecía otra, estaba alegre, su expresión, su rostro, sus ojos centelleantes y sonriente hablaba animadamente con una compañera mientras tomaba un zumo, el día anterior la había visto enferma, derrotada. Hoy no era la misma persona. No creo que ella fuera consciente de ello.

Comenzábamos el seminario. Al igual que el día anterior íbamos a continuar con el entrenamiento de Tai Chi Chuan a la vez que realizábamos descansos para tomar agua o tomar algún alimento para recargar las pilas.

Cuando el maestro la preguntó como se encontraba, ella no sabia que decir, como explicar, como contar, todo lo que la había pasado desde ayer por la noche. Extraña noche que según contaba había pasado, casi sin dormir. Solo encontró una palabra para definir su estado. “I m Super Woman” tal y como me tradujeron después los compañeros.

Los que habían entrenado con ella desde hacía un año no se lo creían. Pero tras tres semanas de estar con el maestro Aguilar. Y con la cantidad de situaciones y acontecimientos que son difíciles de relatar, aquello era otra proeza mas de este extraño maestro, Chan. El propio Nadim Sarrouh, dijo que en mas de tres ocasiones durante ese año Samia se desplomó en clase, ya que su enfermedad esta muy avanzada. Miraba a su alumna Samia, y mantenía una expresión ausente.